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6 de febrero de 2016

Eat Pray Love

En este libro autobiográfico, la escritora neoyorquina Elizabeth Gilbert narra el año sabático que se tomó a los 35 años para superar un divorcio traumático. Así, el libro se divide en tres partes, en las que Liz nos cuenta el periplo que la llevó a pasar cuatro meses en Roma (eat, para experimentar el placer en su máxima expresión y aprender italiano), cuatro meses en la India (pray, para encontrar a Dios) y otros cuatro meses en Bali (love, siguiendo la predicción de un anciano que le leyó la palma de la mano).

Cuajado de anécdotas y con un estilo que impele al lector a pasar página tras página, leemos acerca de las semanas que pasó en Roma, practicando italiano con una entrega y pasión absolutas y dándose a los placeres gastronómicos, pues cató todas las pizzas y helados en kilómetros a la redonda (Liz admite que engordó varios kilos en esos pocos meses). A continuación, la protagonista se dirige a un ashram en la India (una especie de monasterio) para un retiro espiritual que consistió en trabajos físicos durante varias horas al día, largas sesiones de meditación, yoga, comida vegetariana y días de silencio, todo ello en jornadas que se extendían desde las tres de la mañana a las nueve de la noche. Su intención era pasar seis semanas en el ashram y recorrer luego otros puntos de la India, pero su experiencia allí fue tan completa que decidió consumir todo su tiempo y permaneció los cuatro meses. Por último, Bali, adonde se dirigió sin ningún plan en absoluto y sin tener muy claro el motivo: solo sabía que un anciano de esa isla le había leído las manos años atrás y había predicho que volvería a visitarle. Y allí, superado el divorcio y más feliz y centrada que nunca, encontró el amor.

Sí, admito que el libro me ha gustado. Elizabeth Gilbert es para mi gusto muy buena narradora y no aburre en ningún momento: combina sin ningún esfuerzo la narración de su nuevo día a día fuera de Nueva York con sus recuerdos del pasado y torbellinos de emociones, todo ello salpicado de bastantes notas de humor. Muy recomendado si os gustan las narraciones de viajes combinadas con historias de superación personal. ¿El pero? Le pondría uno, y es que algunas escenas suenan un poco peliculeras, como si hubiera ido aportando toques de imaginación aquí y allá para hacer la historia más interesante. Además reproduce frases de amigos suyos palabra por palabra y una de dos, o iba viajando por ahí cuaderno de notas en mano sabiendo que todo eso luego lo escribiría en un libro (lo que le resta un poco de naturalidad al asunto), o un 30% es lo que se dijo realmente y un 70% lo que ella recuerda (por lo que podría ser fruto de su imaginación).

No he visto la película, por lo que a priori no tenía ni idea de la historia. Y ahora que he buscado las fotos de los protagonistas por Internet y he puesto cara a todo el mundo, la verdad es que no quiero que estos pasen a ser en mi cabeza Julia Roberts y Javier Bardem… Cómo odio, por cierto, las ediciones de libros que utilizan imágenes de la película en la portada. Pero ya sabéis que siempre subo la cubierta de la edición exacta que tengo yo (esta, adquirida en una charity, por lo que no pude ponerme tiquismiquis), y no podía faltar aquí a la costumbre.


2 comentarios:

  1. Vi la película, pero no leí el libro...hay momentos que destacaría, pero otros, mejor se quedarían en el olvido. Idem a lo de las ediciones con las portadas de las películas...aunque a veces salen ganando...
    Besos

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    Respuestas
    1. Yo veré la película si se me pone a tiro una tarde que me pille aburrida en el sofá, pero es que me chirría tanto la elección de los protagonistas que no sé si acabaré de disfrutarla del todo. En fin, veremos. ¡Besos!

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