24 de enero de 2021

Yincana Criminal 2021

No pensaba yo apuntarme a muchos retos este año, pero está visto que soy muy fácil de tentar... El caso es que el grupo de #SoyYincanera llevaba llamándome la atención por las redes desde hace tiempo y ahora que han puesto en marcha una iniciativa he decidido unirme. ¡Y eso que el reto no es nada fácil para lo que yo suelo leer! Son 25 lecturas en un año, y en ellas es imperativo que aparezca un crimen, aunque sea en segundo plano. Teniendo en cuenta que suelo leer unos 25 libros al año, no sé si lo conseguiré. ¡Pero para eso son los retos!


Si os tienta participar, tenéis que pasaros por los blogs de las organizadoras: Carmina del blog De tinta en vena y Kayena de Negro sobre blanco. Allí encontraréis los requisitos y esta plantilla para ir rellenando durante el reto.


ISLAS ENIGMÁTICAS

RESEÑA

Es un caso de tráfico de drogas o infidelidades.

.

El escritor/a ha nacido y/o reside en una isla.

. Frankenstein, Mary Shelley

La isla en que se desarrolla la acción es española

.

La acción transcurre, principalmente, en verano

.

La víctima es una mujer

.

 

 

MADE IN SPAIN

RESEÑA

La acción transcurre en Barcelona o Madrid

.

La acción transcurre en cualquier ciudad española, excepto Barcelona o Madrid

.

El protagonista es un detective

.

La víctima o el asesino pertenecen a la clase baja o marginal

.

La acción transcurre en un ambiente rural

.

 

 

TODO ES POSIBLE EN AMÉRICA

RESEÑA

La víctima es un hombre

En la trama interviene un abogado.

La corrupción es el tema dominante.

 .

Transcurre en un país de Sudamérica.

 .

En la trama interviene un periodista.

 .

 

 

OCURRIÓ EN EUROPA

RESEÑA

Una novela de un escritor/a nórdico o que la trama transcurra en la Europa septentrional

.

Una novela de un escritor/a británico o que transcurra en Gran Bretaña.

.

Una novela de un escritor/a italiano o que transcurra en Italia.

.

Una novela de un escritor/a francés o que la acción transcurra en Francia.

.

Una novela de un escritor/a alemán o que la acción transcurra en Alemania

.

 

.

SUCEDIÓ EN ASIA, ÁFRICA Y OCEANÍA

RESEÑA

La acción transcurre en África o está escrita por un escritor/a africano.

.

La acción transcurre en Asia o el autor/a de la novela es asiático.

.¡Vivir!, Yu Hua (la mayoría de las muertes son fortuitas, pero una de ellas la considero un crimen en toda regla).

La acción transcurre en Australia o el escritor/a es australiano.

.

La acción transcurre en una isla de cualquiera de los tres continentes

.

Es un caso de espionaje que transcurre en cualquiera de los tres continentes

.


¡Nos vemos en el reto!

Sorteo + lectura conjunta "Luz de febrero" de Elizabeth Strout en el blog de Laky

Las lecturas conjuntas de Laky vuelven a ponerse en marcha y esta vez se alía con la editorial Duomo para traernos un libro que me tienta un montón, Luz de febrero. Un título que me resulta muy evocador para un mes que estamos a punto de estrenar...

En Crosby, un pequeño pueblo en la costa de Maine, no suceden muchas cosas. Y sin embargo, las historias sobre la vida de las personas que viven allí contienen un mundo entero. Está Olive Kitteridge, una maestra jubilada, irascible, indecorosa, de honestidad inquebrantable. Tiene setenta años y aunque es más dura que una roca, sintoniza con los matices del alma humana. 

Está Jack Kennison, antiguo profesor de Harvard, que busca desesperadamente la cercanía de esa extraña mujer, Olive, siempre tan Olive. Su relación tiene la fuerza de quienes se aferran a la vida. 

Una novela conmovedora que habla del amor y la pérdida, de la madurez y la soledad, y de esos inesperados instantes de felicidad. 



Si os apetece, el plazo para apuntarse a la lectura conjunta y el sorteo de 6 ejemplares está abierto hasta el 30 de enero. Tenéis todas las bases en su blog.


18 de enero de 2021

¡Vivir! (Yu Hua)

¿Enero es demasiado pronto para poner libros en la lista de los mejores del año? Porque en este 2021 me he estrenado a lo grande y después de Frankenstein ha llegado ¡Vivir!, una de esas novelas que no te quitas de la cabeza incluso pasados unos días. Y, cuando eso ocurre, significa que el libro es de los que dejan huella y que se va directo a la lista de historias inolvidables.

Empiezo dejando el resumen de la contra:

Después de gastar toda la fortuna de su familia en el juego y en burdeles, el joven Fugui, único heredero de la familia Xu, no tiene otra solución que convertirse en un honesto granjero. Obligado por el Ejército a separarse de su familia, es testigo de los horrores de la Guerra Civil. Años después, tiene que hacer frente a las penurias de la Revolución Cultural. Con un buey como único compañero en sus últimos días, Fugui consigue sobrevivir gracias a su amor por la vida. Esta novela celebra la inalterable voluntad de vivir por encima de las desgracias y los golpes del destino.

Decía que me cuesta quitarme la historia de Fugui de la cabeza, pero lo cierto es que me cayó fatal al principio del libro. Menos mal que él mismo está de acuerdo conmigo y me ahorra buscarle calificativos, pues estas son sus palabras literales en el libro:

Yo de joven era un cabronazo hijo de puta.

Fugui es un joven acomodado y cabeza loca que, debido a su afición al juego y a los burdeles, consigue pulirse la fortuna familiar. Cuesta mucho empatizar con el protagonista que se nos presenta en las primeras páginas. Egoísta, despreocupado, irrespetuoso... un auténtico vivalavirgen. Y, sin embargo, las circunstancias le obligan a madurar y poco a poco, a medida que va avanzando la historia y casi sin darte cuenta, su personaje te conquista.

Lo primero que llama la atención de este libro es la voz narradora, que es la del propio protagonista, Fugui; es cierto que no he leído mucha literatura china, pero esperaba encontrar una historia de emociones contenidas, de silencios, de frases cortas y significados velados. ¡Pero no! Fugui cuenta su historia en primera persona intercalada con todo tipo de exabruptos, e incluso cuando narra hechos dramáticos (porque este libro es un dramón), se las arregla para arrancarte una sonrisa aquí y allá con la forma de contarlo. Y es cuando llegas al final el momento en que el círculo se cierra y te das cuenta de lo acertado que es el título, porque pese a todas las desventuras y vicisitudes que vive Fugui, su voluntad de vivir y seguir adelante es inquebrantable.




Otra cosa digna de mención en este libro es la magnífica traducción de Anne-Hélène Suárez Girard, sinóloga, traductora, profesora y escritora. No me puedo imaginar el esfuerzo que conlleva traducir del chino una obra como esta, llena de expresiones orales y de diálogos espontáneos, y que quede una narración natural y fluida en español, que capture con exactitud la particular voz del protagonista y nos acerque una cultura como la de China, tan ajena a la nuestra. Y justo eso es lo que consigue Anne-Hélène Suárez.

Como digo, me ha gustado muchísimo la historia, me ha parecido muy diferente a lo que suelo leer, y la lectura realmente consigue transportarte a cada una de las experiencias que vive Fugui. Lo que sí tengo que señalar, como decía antes, es que este libro es todo un dramón: la vida de Fugui comienza muy bien, como hijo de un terrateniente, pero su mala cabeza hace que pierdan la fortuna familiar y a partir de ahí todo son penurias. Y, sin embargo, se lee casi casi con una sonrisa en la boca (aunque admito que llegó un momento en que no me podía creer que siguieran pasándole calamidades a Fugui). En ¡Vivir! se repite una y otra vez el ciclo de la vida, nacimientos, muertes y más nacimientos, y en paralelo vivimos algunos de los acontecimientos más recientes de la historia de China. Y uno se descubre sufriendo con cada una de las desgracias de Fugui y sonriendo cada vez que a él le ríen los ojos o suelta uno de sus exabruptos, y no podemos sino sentirnos contagiados de esa voluntad de ¡vivir! a pesar de todo. Un libro repleto de sentimientos y más bien breve, porque Yu Hua cuenta todo lo que quiere contar con la sensación de que usa las palabras justas; ni una más, ni una menos.

Solo puedo recomendaros este libro encarecidamente, y ahora me apunto la necesidad absoluta de ver la versión de esta novela que hizo Zhang Yimou en 1994 (un director que ya me conquistó con la maravillosa película El camino a casa):


10 de enero de 2021

Reto Serendipia recomienda 2021

Este año voy a animarme a participar en un par de retos, y el primero que me ha tentado (pero mucho) es el Reto Serendipia recomienda 2021, que va ya por su octava edición:



En la primera parte de este reto hay que recomendar tres títulos poco conocidos, así que procedo:

1. Mi precio es ninguno, Martín Casariego.
Novela policíaca con sabor clásico y un fino sentido del humor. Mi reseña, aquí.



2. El santo al cielo, Carlos Ortega Vilas.
Novela negra muy bien escrita, con toques de sentido del humor y una pareja de investigadores de la que querrás seguir sabiendo; además, surge un romance donde uno menos se lo espera. Mi reseña, aquí.



3. Hitler, Bernard Swysen y Ptiluc. 
Cómic sobre la vida de Hitler, representado como una rata con tupé, bigote y trajes de Hugo Boss. En breve subiré reseña y lo actualizaré aquí. Muy, muy recomendable.


Pinchando en la imagen y aquí podéis consultar las bases del reto. ¡Felices lecturas!

***

Actualizo la entrada porque ya he elegido mis tres lecturas para el reto. Me ha costado porque las propuestas son interesantísimas, pero allá van:

La campana de cristal, de Sylvia Plath. Aprovecho que lo tengo en casa y que hace siglos que quiero leerlo. Del blog de la Senyoreta Buncle.

La falsa amante, de Honoré de Balzac. Me ha gustado el breve resumen que he leído en internet, así que anotado queda. Del blog de Lecturas de Undine.

Nunca fuimos héroes, de Fernando Benzo. Ya le eché el ojo en su día y aprovecho para incluirlo en el reto y «obligarme» a leerlo, que si no ya estoy viendo que no le haré hueco. De El blog de Juan Carlos.

¡Nos vemos en el reto!

Frankenstein (Mary Shelley)

En el imaginario popular se conoce como un clásico de la literatura de terror y una obra temprana de ciencia ficción. Sin embargo, para mí es sencillamente una historia inolvidable, tremendamente humana y también infinitamente triste. 

Una especie de científico loco, ebrio por un increíble y revelador descubrimiento que ha hecho tras dos años de duro trabajo, consigue por fin insuflar vida a una criatura que ha creado a partir de restos de cadáveres. Sin embargo, no se plantea las consecuencias de lo que está a punto de hacer y, cuando la criatura se alza ante él, el científico se muestra horripilado y huye dejando sola a su creación.

Una desapacible noche de noviembre contemplé el final de mis esfuerzos. Con una ansiedad rayana en la agonía, coloqué a mi alrededor los instrumentos que me iban a permitir infundir un hálito de vida a la cosa inerte que yacía a mis pies. Era ya la una de la madrugada; la lluvia golpeaba las ventanas sombríamente, y la vela casi se había consumido, cuando, a la mortecina luz de la llama, vi cómo la criatura abría sus ojos amarillentos y apagados. Respiró profundamente y un movimiento convulsivo sacudió su cuerpo.

Así, la criatura se encuentra sola en un mundo del que lo desconoce todo, y solo anhela el cariño y la comprensión de los demás. Pero pronto se encuentra con unas gentes que se horrorizan al verlo y, o bien salen huyendo despavoridos, o se lanzan contra él con palos y piedras. La criatura no pierde la esperanza y busca de nuevo el cariño humano, pero con el mismo resultado. Esto hace que la desesperanza anide en él y decida buscar al causante de todos sus sufrimientos, el científico Víctor Frankenstein, para hacerle sufrir en la misma medida en que sufre él.

Soy un malvado porque no soy feliz.

Y así empieza su sed de destrucción, que es quizá la parte del relato que más se ajusta al género de terror. En mi caso, para entonces ya empatizaba totalmente con la criatura y ni en sus peores momentos me puse en su contra como lectora. Y es que todo podría haber sido tan diferente para el pobre monstruo, si solo hubiera encontrado un poco de comprensión...

En fin, esta es la segunda vez que leo este libro y creo que no será la última. Y, por cierto, no recordaba esto de la primera lectura: al pensar en Frankenstein uno evoca a ese ser de cabeza cuadrada y tornillos en el cuello, pero la criatura no tiene nombre en el libro. Frankenstein es su creador. Crucial detalle del que no me acordaba.


Si yo fuera escritora y solo pudiera haber escrito una obra en mi vida, creo que elegiría esta. Me parece un libro increíble de principio a fin, con una premisa absolutamente brillante. ¿Lo habéis leído? ¿Qué os pareció?

Ahora me queda pendiente ver alguna de las adaptaciones al cine, y me gustaría empezar con la peli de la que se ha sacado el fotograma de arriba: la versión de James Whale de 1931, con un impresionante Boris Karloff como protagonista.


1 de enero de 2021

Mis mejores lecturas del 2020

Mi resumen del año lector va a terminar pronto, porque la lista es breve; de hecho he sido bastante crítica con los libros de este año y eso me ha hecho pensar que debería cambiar el criterio a la hora de elegir nuevas lecturas. Digamos que me gustaría leer más lo que yo quiero y no lo que me ofrecen. Pero luego me veo tentada por los cantos de sirena de libros nuevos y desconocidos que me llegan a través de promociones a la puerta de casa y, bueno, me cuesta decirles que no. Pero conste en acta que me gustaría cambiar esa tendencia.

Estos son los libros que he leído este año y que me han parecido inolvidables:

Crimen y castigo (Fiodor Dostoyevski)

De este libro no hice reseña en el blog porque, francamente, no sabía ni cómo empezar a comentar un clasicazo como este. Es un libro que engancha desde esas primeras páginas en las que el protagonista pondera si debería o no cometer un crimen. Así como Anna Karenina traslada al lector a las altas esferas de la sociedad rusa, Crimen y castigo nos lleva a los bajos fondos de San Petersburgo, y Dostoyevski hace un magnífico retrato de las personas más desfavorecidas de aquella sociedad. Solo hablar de este libro ya me da ganas de adentrarme de nuevo en la inolvidable historia de Raskolnikov. Os recomiendo esta novela al cien por cien.




Encender una hoguera (Jack London)

¿Por qué no reseñé tampoco este magnífico relato de Jack London? Cuando ya parece que no queda nada por inventar en este género, uno descubre Encender una hoguera y entiende por qué es un clásico. Un hombre se adentra junto con un perro en el Yukon en un día terriblemente invernal; ha ignorado los consejos de personas que conocen el territorio mejor que él y confía en que sabrá desenvolverse en la Naturaleza. Pero las cosas se tuercen.

El frío inclemente, el blanco de la nieve, la inconsciencia del hombre, la sabiduría del perro, la indiferencia de la Naturaleza, ese final ominoso que parece cernirse sobre el protagonista... todo ello confluye para construir un relato inolvidable.



El monje (Matthew Gregory Lewis)

En su día ya dejé clara mi fascinación por esta novela (en este post), así que no puedo añadir nada más, salvo que, por supuesto, se fue de cabeza a la lista de mis mejores lecturas del año.




Hitler (Bernard Swysen)

De este cómic no he hecho entrada pero planeo hacerlo, así que ahí me explayaré a gusto. De momento solo quiero decir que explica la infancia, ascenso y caída en desgracia de Hitler al detalle, pero sin perder el sentido del humor y el carácter didáctico. Muy recomendable y para todos los públicos (bueno, quizá a partir de 12 años, pero en cuanto a los adultos no hay límite de edad porque también les conquistará seguro).



Canción de Navidad (Charles Dickens)

No quiero dejar fuera del listado a un clásico de la Navidad como este y que además tengo muy reciente. 




¡A por otro año de lecturas provechosas y grandes descubrimientos!


25 de diciembre de 2020

Canción de Navidad (Charles Dickens)

Un buen día —el mejor de todos los días del año: la víspera de Navidad—, el viejo Scrooge trabajaba afanosamente en su despacho. El tiempo era frío, áspero, destemplado y, además, brumoso; y él podía oír cómo las gentes que iban y venían por la plazuela jadeaban, se golpeaban el pecho con las manos y zapateaban sobre las piedras del pavimento para entrar en calor. Los relojes de la ciudad acababan de dar las tres, pero la oscuridad era ya completa: no había luz diurna, y las velas brillaban en las ventanas de las oficinas próximas como manchas rojizas en el aire espeso y oscuro.

Hace unos años llegó a mis manos una preciosa edición no venal bilingüe de Canción de Navidad, pero es una historia que no puede leerse en cualquier momento. No, quería empezar a leerla los días previos a la Navidad, y si era en Nochebuena mejor que mejor. Tras varios años sin encontrar hueco (diciembre suele ser infernal de trabajo y ajetreos varios), esta vez sí encontré el momento y acabo de terminarlo, justo la noche de Navidad.


Y qué razón tenía quien decía que es la lectura perfecta para estas fechas. Evoca a la perfección el espíritu navideño, el amor, el optimismo, la alegría, las buenas acciones... ¡e incluye un pavo que podría alimentar a una familia de 15 personas! Pero claro, no todo el mundo tiene ese espíritu navideño, así que la historia nos presenta a Scrooge, un avaro cascarrabias con un corazón de piedra que ha olvidado ese espíritu y que se complace en tratar mal a los demás y en acumular moneda tras moneda... hasta que recibe la visita de cuatro fantasmas (Marley incluido). Me ha encantado el ambiente que crea Dickens a lo largo de la novela, sobre todo con el fantasma de Marley y el del futuro: un ambiente gótico tremendamente conseguido que engancha hasta el final, y eso desde la primera y enigmática frase: «Marley estaba muerto; eso para empezar. No cabe la menor duda al respecto. El clérigo, el funcionario, el propietario de la funeraria y el que presidió el duelo habían firmado el acta de su enterramiento». También me ha gustado el retrato que pinta Dickens del día a día en aquella época, el frío que se cala hasta los huesos desde las primeras escenas, la alegría de las gentes humildes, la transformación de Scrooge... Es una novela redonda en muchos aspectos.

Aparte de la historia en sí, que tiene todos los ingredientes para que a uno le entre el espíritu navideño, lo que más me ha gustado es el lenguaje que usa Dickens; además, con esta edición bilingüe, que presenta original y traducción en paralelo, he podido analizarlo en detalle. Me han gustado los diálogos, rápidos y con frases memorables que tan bien se han adaptado luego al cine y al teatro, y los toques de humor y juegos de palabras que introduce Dickens aquí y allá. Es verdad que a veces se va un poco por las ramas con determinadas anécdotas, pero en conjunto es un libro que se lee fácilmente de Nochebuena a Navidad y condensa a la perfección esas características que la Navidad exacerba pero que todos los Scrooge deberían buscar también el resto del año; desde luego, resulta fácil entender por qué esta novela se convirtió en un clásico.

Una lectura ideal para diciembre que no dudaré en repetir otro año.




13 de diciembre de 2020

Los guardianes (John Grisham)

A estas alturas de mi vida lectora, sigo teniendo una larga lista de autores megaconocidos con los que no me he estrenado todavía. Hoy tacho de mi lista de pendientes a un autor con una carrera tan dilatada y prolífica como John Grisham, y estoy segura de que esta no será la última novela que lea de él. ¡La he disfrutado como una enana!

Cullen Post es un sacerdote y abogado al frente del Ministerio de los Guardianes, una pequeña organización sin ánimo de lucro que lucha contra sentencias injustas y recorre el país tratando de reabrir los casos de los olvidados del sistema, esas personas que llevan décadas en prisión e incluso en el corredor de la muerte pese a que son inocentes.

Su último caso le lleva hasta Quincy Miller, que está en la cárcel desde hace 23 años cumpliendo una cadena perpetua. Quincy en teoría mató a Keith Russo, un abogado de Seabrook (Florida). Sin embargo, las pruebas fueron amañadas y los testigos estaban comprados por la policía. Miller fue solo un negro en un estado sureño de EE. UU. que usaron como cabeza de turco. Pero, a medida que escarba en el pasado, Post se da cuenta de que el caso de Miller va a sumergirlo en un mundo peligroso: quienes mataron a Keith Russo eran personas con mucho poder, y no quieren que Quincy Miller sea liberado de la cárcel y, con él, salga a la luz lo que hicieron.

Leo por ahí que la trama no es la más original, pero yo me he sentido atraída por la historia desde la primera página. Me ha gustado muchísimo el protagonista, Cullen Post, magníficamente perfilado: una persona diligente y dedicada, que trabaja incansable por limpiar el nombre de sus representados (no digo clientes porque Post no les cobra por sus servicios). Todos los personajes secundarios son también magníficos: Vicky, Mazy, Frankie, Quincy... Vamos, Grisham ya tiene el armazón montado para seguir publicando libros con las aventuras del Ministerio de los Guardianes. ¡Espero que tengamos otra novela con más casos de Cullen Post!




Me ha gustado mucho la forma de narrar de Grisham, aunque recomiendo tener al lado un papelito donde apuntar quién es quién porque no es este un narrador paternalista que te explique cincuenta veces quién es cada personaje nuevo que aparece (y se agradece). Pese a que entra en la historia en detalle, este es un libro de esos que no puedes soltar, pues el lector enseguida siente el dilema de Quincy Miller y Cullen Post, la impotencia por los que han sido condenados injustamente y la sensación de que hay que actuar rápido para que esa persona no pase ni un solo día más en la cárcel. Además ha habido escenas graciosas que no me esperaba para nada y son más que bienvenidas en un libro de este tipo, como esa en la que Cullen y su colaborador Frankie entran en una casa aparentemente encantada. 

Los Guardianes es uno de esos libros que te dejan pensando en la gente inocente que hay tras las rejas, condenada en juicios por crímenes que no cometieron. ¿Cuántas de esas personas se verían libres hoy en día gracias a pruebas de ADN? ¿Y quién se tomaría el tiempo de demostrar su inocencia? Para el sistema esas personas están olvidadas, ya hubo un juicio y se encontró un culpable décadas atrás, por lo que no hay mucha gente dispuesta a defender su causa. El lector se verá sopesando estas cuestiones tiempo después de terminar el libro.

La inspiración de Grisham para escribir este libro proviene de dos fuentes: el personaje de Cullen Post está basado en Jim McClosky, de los Centurion Ministries de Nueva Jersey (el propio Grisham forma parte de esa asociación), y la trama de Los Guardianes se basó en la historia real de Joe Bryan, que fue acusado injustamente de matar a su mujer en Texas en 1985.

En fin, dicen que este libro es Grisham en su mejor forma. Si buscáis un buen libro para regalar estas Navidades, con entretenimiento a raudales y su dosis de crítica a la sociedad, Los Guardianes es una apuesta segura.

7 de diciembre de 2020

Sorteo aniversario de Las Inquilinas de Netherfield

El blog de Las Inquilinas de Netherfield está de aniversario (¡5 años!) y sortean nada menos que 6 libros. Como el año pasado tuve mucha suerte y me tocó un libro, voy a probar suerte de nuevo. ¡Animaos vosotros también! 

Tenéis todas las bases aquí:




¡Tenéis tiempo hasta el 11 de diciembre!


30 de noviembre de 2020

Insomnio (Juan Manuel Peñate)

Noviembre llega a su fin y yo termino un poco in extremis el libro de relatos Insomnio, que me comprometí a reseñar durante este mes como parte de un reto que organizó la incansable Laky.

La fama de este libro lo precede, así como las buenas críticas, y como a mí me encantan los relatos me pareció que Insomnio estaba hecho para mí. Sin embargo, no sé si han sido las altas expectativas o que ahora que llega diciembre me invade el espíritu gruñón de Scrooge; el caso es que este libro no ha acabado de convencerme del todo.

Puedo entender el éxito de este autor, pues Juan Manuel Peñate escribe con soltura y crea unos diálogos bastante decentillos. Admito que no las tenía todas conmigo por ser una edición de Círculo Rojo (hace mil años, compré un libro de un autor autoeditado que al parecer no había pasado por ninguna corrección y aquello no había quien lo leyera); pero no, este libro está bastante bien editado, aunque se han colado cosillas (¡esos años con punto!). De todas formas, la primera impresión que causa el libro es buena. Pasemos a los diferentes relatos.

«En el cine» habla sobre un chico que pone todo tipo de excusas a su novia para no acudir al cine. Para saber qué le lleva a portarse de forma tan rara tendremos que retrotraernos a un viaje a Ucrania que marcará la vida del chaval. El relato no está mal y tiene un agradable saborcillo a película de terror, aunque el momento cumbre no terminó de engancharme del todo. Además tengo una manía, y es que no me gusta que los protagonistas tengan nombres ingleses si el autor es español (manía que adquirí con los libros de Carlos Sisí, quizá sea irracional pero no puedo con ello). Y luego la frase que me encontré al inicio del relato: «Curiosa por naturaleza, como toda mujer...». Really, George?

Hablando de eso, me ha parecido que todas las mujeres de estos relatos tenían un papel un poco secundario, un poco florero. La recepcionista con la que todo el mundo coquetea, la rubia buenorra de la oficina que luego no vale la pena conocer más... Incluso los personajes femeninos con más peso parecen un poco encorsetados. Pero volvamos a los relatos...

«Insomnio» es una historia que no me ha convencido mucho; se me ha hecho algo pesada. Además tenía anacronismos que me sacaban de golpe de la lectura, como que el buen Peacock se dé una ducha en 1779 (juraría que la ducha se inventó casi un siglo más tarde). Y, bueno, el relato tiene un final de esos de vengahombreporfavor.

«Vacaciones en el infierno» diría que es el relato que más me ha gustado, aunque no me creo que la plana mayor del Ejército no pillara a los dos protagonistas en su mentira. Dejando eso aparte (y que me cuesta imaginar a un soldado americano en Vietnam diciendo algo tan castizo como «¡Qué alegría verte, macho!»), me ha parecido un buen relato y me ha entretenido mucho.

En cuanto a «La casita de piedra sobre la colina», es el que menos me ha gustado. La historia que transcurre en el pasado, en Inglaterra, me ha parecido predecible y ñoña. Pero es que luego la acción da un salto al año 2319, ¡dentro de 300 años!, y la ambientación no consigue trasladarte para nada al futuro. Este fragmento, por ejemplo, incluso tiene un aire arcaico de mediados de 1980 (y se supone que tiene que sonar futurista):

Sonó el despertador a las seis de la mañana. Se levantó sin ningún entusiasmo, como cada lunes, y se arrastró hasta la estación más cercana, todavía de noche. Tomó el tren de las siete hacia su trabajo, donde le esperaba una larga jornada, y una hora más tarde ya estaba sentado en su mesa [sic] frente al ordenador. Una de las ciento cincuenta mesas de la gigantesca oficina redonda, en una de las noventa plantas del rascacielos donde más horas pasaba a lo largo del día.

Pero peor me ha parecido este fragmento:

[...] prácticamente había de todo, desde multimillonario playboy en los Estados Unidos de los 90, o narcotraficante colombiano en los 70, hasta estrella del rock en los 50 de ese mismo siglo XX, desde shériff en el Lejano Oeste hasta agente secreto o espía del gobierno británico en la Primera Guerra Mundial, pasando por conde en la Edad Media, poeta en la Antigua Grecia, senador en la Antigua Roma...

A ver, que estamos en el año 2319 y habla de «los Estados Unidos de los 90». A qué año se refiere, ¿a 2290? Sí, más adelante añade lo del siglo XX, pero para mí ya no lo arregla. Y para dar veracidad al asunto se podrían haber añadido a esa lista de experiencias varios hechos decisivos inventados que hubieran ocurrido desde el 2018 al 2319, ¿no?

De todas formas hay más ejemplos, como médicos que ofrecen a los pacientes «un vaso de plástico con una pajita» (¿de verdad en 300 años seguirán existiendo?), el protagonista está apoltronado en el sofá y apaga la tele con el mando a distancia (qué prosaico sigue siendo todo dentro de tres siglos), y después de fumar lavan el cenicero en el fregadero y abren las ventanas para ventilar la habitación. De verdad que no me puedo creer que el mundo sea así en el futuro lejano. También es verdad que me estoy leyendo Crónicas marcianas, donde Ray Bradbury consigue realmente transportar al lector, donde crea una realidad paralela con una cantidad de detalles abrumadores, donde el cambio de escenario se refleja en los hogares, en los paisajes, en la forma de hablar de la gente, incluso en sus acciones. Así que detalles como los que he mencionado arriba me sacaban abruptamente de la ficción. 

De todas formas, como digo siempre, lo mejor es que os hagáis con el libro y os forméis vuestra opinión. No he leído ni una sola reseña negativa de este libro en las redes (y las he buscado); en definitiva, no me hagáis mucho caso. Además puedo entender que este libro haya gustado mucho y seguramente sería un buen regalo de Navidad, pues los relatos no se centran en una sola temática, por lo que pueden gustar a muchos lectores. Yo ya sabéis que soy una Scrooge de la vida y mis gustos literarios a menudo son muy cuestionables... 



 

23 de noviembre de 2020

El amante silencioso (Clara Sánchez)

Isabel, una mujer que trabaja en la Asociación de Víctimas Dependientes, recibe una propuesta peculiar que va más allá de sus competencias: debe ir a una región de Kenia, Mombasa, para localizar y rescatar a un joven llamado Ezequiel que ha sido abducido por la Orden Humanitaria, una secta que esconde algo turbio.

Isabel acepta la misión dispuesta a redimir la culpa que le atosiga desde que su hermano, víctima de otra secta, se suicidó sin que ella pudiera ayudarle.

Una vez en Mombasa, a pesar de sentirse embargada por el exotismo que la rodea, Isabel consigue infiltrarse en la orden como un miembro más, pero el líder de la secta, un hombre llamado

Maína, de aparente carácter afable y cordial, sospecha de ella. Parece que consigue leer su pensamiento e Isabel cada vez se siente más angustiada. El día que Ezequiel desaparece, Isabel decide pedir ayuda desesperada. Consigue encontrar el móvil que Maína le había requisado y contactar con Said, un misterioso hombre que siempre aparece en el momento más adecuado, con su moto destartalada y una chancla de cada color. Said le había hecho la promesa de cuidarla y termina convirtiéndose en un gran aliado para Isabel, ya que juntos consiguen descubrir qué se esconde detrás de las intenciones de Maína y de la secta que dirige. 



Este fin de semana he viajado a África de la mano de Clara Sánchez y El amante silencioso. Empecé la lectura con reservas porque esta novela suscita opiniones encontradas en las redes, y ahora que la he terminado puedo entender por qué. La acción arranca en Madrid, en un lujoso piso con cuatro salones y vistas al Retiro. Ezequiel, un niño bien destrozado por una ruptura amorosa, vuela a África y allí es captado por una secta. Sus padres, que viven acomodados en su casoplón del Retiro, contratan a Isabel, una chica con un cierto parecido a la ex de Ezequiel y que ha sufrido una pérdida similar: su hermano también fue captado por una secta, por lo que creen que empatizará con la situación de Ezequiel y se prestará a ayudar.

Efectivamente, Isabel decide volar a África y, una vez allí, desde su «cuartel general» en un exclusivo hotel de lujo, consigue introducirse en la secta. Sin embargo, llevarse a Ezequiel a Madrid es harina de otro costal, puesto que Isabel ve con certeza que la felicidad de ese chico no está en España junto a sus padres, con quienes nunca conectó del todo. De todas formas, Isabel se involucra plenamente en el caso y está dispuesta a llegar hasta el final para hacer que Ezequiel abra los ojos.

Por el camino conocemos Kenia, desde los resorts exclusivos para turistas de Mombasa hasta los poblados kikuyu y masái más aislados de la sabana. El libro transmite bastante bien esa actitud de los blancos cuando llegan a África, que se ponen a repartir monedas entre los nativos y piensan que por solo ciento cincuenta euros pueden volver a la seguridad de sus casas con la conciencia tranquila.

La historia me ha parecido original y en general bien hilada; para mí el problema es que no me ha gustado ninguno de los dos narradores, ni Isabel ni Ezequiel. Él me ha parecido un pan sin sal y no daban ningunas ganas de rescatarle. En cuanto a Isabel, la he visto algo flipada en su papel de detective de segunda, creyéndose más lista que todos los que la rodean. Y lo que reza el subtítulo del libro de «una historia de pasiones en el corazón de África» no lo he visto por ninguna parte, salvo al final y metido con calzador (no me ha gustado nada esa pseudohistoria de amor al final).

Es un libro que me ha tenido muy enganchada todo el fin de semana, pero, como digo, me ha suscitado opiniones encontradas. De todas formas, es una novela que consigue transportar al lector a África, que dibuja paisajes muy evocadores y que hila una historia muy original en la que nadie es como parece. Le daría un 7/10, así que ya veis que esos pequeños peros que he comentado no han sido óbice para disfrutar de la novela.


20 de noviembre de 2020

Optimismo y salud (Luis Rojas Marcos)

En este nuevo libro del reconocido psiquiatra Luis Rojas Marcos, aprenderemos que sentir y pensar en positivo es una inversión sumamente rentable para desarrollar al máximo las posibilidades de vivir sanos y felices. Además de conocer los ingredientes que distinguen el optimismo del pesimismo, explorar las fuerzas que forjan nuestro temperamento e identificar los venenos más dañinos, el autor describe eficaces estrategias para fomentar el positivismo al tiempo que examina la influencia del optimismo en las relaciones con otras personas, así como en la salud y el trabajo.

Un texto indispensable para el momento actual. 

«A lo largo de los años, tanto en mi vida personal como en el mundo de la medicina, la psiquiatría y la salud pública, he tenido oportunidad de confirmar, en incontables ocasiones, que la forma de percibir e interpretar las situaciones que nos plantea la vida ejerce un inmenso poder sobre nuestras emociones, decisiones, conductas y juicios.

Para disfrutar de una vida saludable y completa, no basta con curar los males que nos aquejan; es igualmente importante conocer y fortificar los aspectos favorables de nuestra naturaleza, que nos ayudan a motivarnos, a superar los retos y a alcanzar nuestras metas.»

LUIS ROJAS MARCOS


Hacía mucho que no leía un libro de los calificados «de autoayuda», y este me tentó desde los estantes de Edición Anticipada. La llamativa y atractiva portada y el nombre de un autor conocido por todos acabaron de animarme.

Como bien dice el texto de la contra, en los tiempos que corren parece más necesario que nunca aferrarse al optimismo. Una pandemia, la preocupación por la salud de nuestros familiares, la crisis, el estrés, los altibajos emocionales... Sin embargo, mi duda con este libro era que enfocara este tema desde el aspecto vacío que tanto vemos en las redes últimamente, esa dictadura del positivismo que promueven firmas tipo Mr Wonderful y que nos promete una vida de felicidad y éxito si sonreímos lo suficiente.

Nada más empezar a leer ya me di cuenta de que Luis Rojas Marcos huye de este enfoque wonderfulero (como no podía ser de otra manera viniendo de un profesional de la salud). Como él mismo dice, «Un peligro de la glorificación cultural del optimismo es que puede convertirse para muchas personas en una tiranía y producirles un estado crónico de insatisfacción». Este libro pretende más bien ayudar al lector a identificar qué rasgos de la personalidad contribuyen al bienestar emocional, y cuáles son los efectos preventivos y terapéuticos de una perspectiva optimista.

Con abundantes referencias bibliográficas que contribuyen a dar seriedad al discurso, el autor nos anima a adoptar una visión optimista que favorece el bienestar y muchas veces propicia el cambio deseado.

Un libro recomendable para leer despacio, aunque solo sea unas páginas al día que te dejarán pensando. Termino con una cita extraída del libro:

Profundizar e invertir en las cualidades naturales de las personas para ver la vida desde una perspectiva positiva y esperanzadora no debe interpretarse como una forma de infravalorar o ignorar los aspectos negativos y dolorosos de nuestra existencia. Se trata más bien de reconocer que, para vivir una vida saludable y completa, no basta con curar los males que nos aquejan; es igualmente importante conocer y fortificar los aspectos favorables de nuestra naturaleza, que nos ayudan a motivarnos para superar los retos que nos plantea la vida y alcanzar nuestras metas.




4 de noviembre de 2020

Aki y el zorrito (Akiko Hayashi)

Si algo me gusta del programa de Masa Crítica de Babelio es que te permite conocer editoriales y autores que de otro modo probablemente no hubieran llegado a tus manos. Es el caso de la editorial de libros infantiles que traigo hoy, Pastel de Luna. Así es como se presentan ellos mismos en su página web:

Un pastel de luna es un pastelito muy dulce que se regalan las familias de origen chino en la Fiesta del Medio Otoño. Se trata de una fiesta en honor a la luna y muchos pueblos del Asia Oriental se reúnen para celebrarla. En su cumpleaños, la luna viste sus mejores galas: se muestra llena, radiante y más grande que el resto del año. ¿No te gustaría celebrar la luna a ti también?

Además elaboramos libros de cosecha propia, ilustrados por magníficos ilustradores españoles. Sin mayor propósito que dejar un buen sabor de boca y una media sonrisa al llegar a la última página. 

Decía Sartre que “todo se decide en la infancia”; con nuestros libros vamos a intentar que los niños decidan volar. Que sus mentes viajen, que sueñen despiertos. Nuestro objetivo es llenar sus cabezas de pájaros. Y con el batir de sus alas, las cabezas puedan llegar hasta las nubes, o más allá. Cuanto más lejos mejor. Queremos celebrar un viaje a la luna con cada libro. ¡Y nubes llenas de cabezas!


Ya solo con esta introducción la editorial deja un buen sabor de boca, y el libro que he podido leer no hace sino confirmar esa impresión. Se trata de Aki y el zorrito, de la autora e ilustradora japonesa Akiko Hayashi.



Aki está preocupada. Su inseparable amigo, el zorrito Kon, tiene un brazo descosido y necesita la ayuda de la abuela para curarse. Pero la abuela vive muy lejos, junto a la colina de las dunas. Un largo viaje lleno de contratiempos les espera. Una aventura que recordarán para siempre.

Las ilustraciones de Hakiko Hayashi, autora con premios en Japón, consiguen transmitir la ternura y la profundidad de la amistad entre la niña y el zorrito.

Un clásico de la literatura infantil japonesa que ha emocionado a varias generaciones de niños.

Es una historia muy tierna, tanto por la trama y las frases sencillas como por las bonitas ilustraciones en acuarela. Un bebé está a punto de nacer, y la abuela envía al zorrito desde el pueblo para que cuide del recién nacido. Este zorrito de peluche se convierte en el mejor amigo del bebé, que resultó ser una niña llamada Aki.



Un día, ambos deciden viajar hasta el pueblo para visitar a la abuela y que ella le arregle el bracito al zorro, que se ha descosido. ¡Y el viaje resultará ser toda una aventura!

Me ha parecido un libro precioso, ideal para leer antes de dormir, de esos que encantarán a los niños y querrán que les leáis una y otra vez. Y eso que, a priori, no presenta nada novedoso o especial: unos personajes que cautivarán al lector, unas ilustraciones limpias y que capturan muy bien la magia de la infancia, y una historia sencilla pero que sabrá captar la atención de los más pequeños, todo ello en 44 páginas que se leen en un suspiro. No en vano este libro sobre el valor de la amistad es un clásico de la literatura infantil japonesa.

Para niños a partir de 3 años. ¿No os parece un buen regalo de Navidad para los peques?

Gracias a Pastel de Luna y a Babelio por el ejemplar. Por cierto, el libro queda incluido en el reto del Mes de la no novela de Laky.




29 de octubre de 2020

Un pirata contra el capital (Steven Johnson)

Para simplificar, esta es la historia de un pirata y su sensacional delito.

Efectivamente, este libro narra la historia del pirata inglés Henry Every, y el «sensacional delito» al que se refiere es el abordaje de un barco que regresaba a la India desde la Meca, un delito que se reveló tremendamente lucrativo para el bucanero y fue el desencadenante involuntario del cambio más importante sufrido en la economía mundial hasta hoy: el nacimiento del capitalismo. 

Si vas a contar esas historias, tienes que romper los límites de las historias de época y la biografía tradicional. Hay que dar saltos en el tiempo de un lado a otro para poder analizar los datos correctamente. Las cronologías lineales funcionan muy bien a la hora de contar historias, pero no siempre retratan las causas profundas que las impulsan. Algunas causas están próximas al efecto en el tiempo; otras son los ecos de una onda sísmica distante, que aún reverberan cien e incluso mil años después.

Para contarnos su historia, el autor da continuos saltos en el tiempo y habla de montones de temas dispares. Así, en apenas una veintena de páginas, Johnson nos cuenta con pelos y señales el funcionamiento de un cañón, nos describe el templo funerario de Ramsés III, la historia de la pirata Jeanne de Clisson (del siglo XIV) o el funcionamiento de la leva (el sistema de reclutamiento de los marineros de la Marina Real). He aprendido también hechos que me han dejado la piel de gallina, como que «En 1631, un barco pirata berberisco atacó la aldea de Baltimore, en la costa del condado de Cork, en plena madrugada. Los piratas raptaron a casi cien personas —la mitad de ellas niños—, todas las cuales fueron vendidas como esclavas en Argel. [...] Esas cifras daban a entender que las probabilidades de terminar siendo apresado por los piratas berberiscos eran mucho más elevadas para el residente promedio del condado inglés de Devonshire que el de sufrir un atentado terrorista en cualquier gran ciudad occidental actual».

Como veis, este no es un mero relato de aventuras de bucaneros, sino que Steven Johnson aprovecha para hilar su relato con multitud de otros datos interesantísimos que hacen de este libro una lectura diferente y muy recomendable. Otra cosa que me ha gustado es que aquí la piratería no presenta un halo romántico, sino que el autor consigue trasladarnos tres o cuatro siglos atrás y nos muestra a los piratas en toda su brutalidad, así como a aquellos que se beneficiaban de la piratería. También rompe con el romanticismo de lo que era navegar en alta mar... 

En Hollywood las representaciones de piratas y corsarios tienden a centrarse en las escenas de batalla, con balas de cañón y elaborados duelos de sable en cubierta. Sin embargo, lo cierto es que durante la vida en el mar en este periodo era más probable que alguien se muriera por flujo de sangre —así se denominaba la disentería entonces— que en un combate armado.

Steven Johnson nos plantea un relato de no ficción histórica que puede gustar a quien tenga ganas de emprender un largo viaje por mar. Las condiciones son insalubres, la paga escasa, la comida infecta y las posibilidades de éxito mínimas, pero, si en tierra firme solo te espera una vida de penalidades y una muerte casi segura antes de los treinta años, ¿por qué no alistarse en pos de aventuras y, quizá, de la gloria...?


La impecable edición es de Turner, una editorial que no conocía y a la que seguiré la pista porque me he llevado una grata impresión de su trabajo. La traducción la firma Miguel Marqués; no ha tenido que ser nada fácil traducir este libro y su versión me ha parecido magnífica.

Gracias a Turner y a Masa Crítica de Babelio por el ejemplar.


21 de octubre de 2020

Mes de la no-novela y la novela feel-good con Laky, y sorteo de "Insomnio" de Juan Manuel Peñate

 De nuevo Laky, de Libros que hay que leer, nos trae una nueva iniciativa: el mes de la no-novela y la novela feel-good. En este mes temático, Laky nos propone leer libros que no sean novelas (relatos, poesía, cómic, autobiografía, ensayos, cuentos, teatro...) y también libros que encajen en la categoría feel-good (de esos que te reconfortan, que son como una mantita y un té caliente entre las manos en el sofá en un día de lluvia). 

Iré actualizando este post con los libros que encajen en este reto y que lea entre el 1 y el 30 de noviembre. 


Y como Laky siempre organiza iniciativas para animar las redes, además de plantear este reto organiza un sorteo: 5 ejemplares del libro de Juan Manuel Peñate Insomnio. Hace tiempo que veo buenas reseñas de este libro por las redes, así que me he animado a participar, a ver si tengo suerte y me toca uno. Los ganadores se comprometen a leer y reseñar el libro durante el mes de noviembre.


Si queréis uniros al reto y al sorteo, podéis consultar aquí el post de Laky. ¡Animaos!

LIBROS QUE LEO PARA EL RETO

Aki y el zorrito, de Akiko Hayashi

Optimismo y salud, Luis Rojas Marcos

Insomnio, de Juan Manuel Peñate