5 de marzo de 2022

Las modernas (Ruth Prada)

Catalina es una joven de familia bien en La Villa, un pueblecito del Bierzo, en la década de 1920. Sus días transcurren sin emoción, de misa a casa y observando cómo su conservadora madre elige por ella entre una serie de anodinos pretendientes. Pero ella tiene otras inquietudes y un día, leyendo una revista, se da cuenta de lo que de verdad quiere: ir a la universidad a estudiar Farmacia.

Por supuesto, que una mujer quisiera ir «a la capital» a estudiar en la universidad era visto como una tontería, «qué se le habrá metido a esta chiquilla en la cabeza», en una época en la que su principal preocupación debía ser elegir un buen partido, casarse y ocuparse de los hijos. Y, por supuesto, plegarse a lo que el marido mandara. Pero Cata logra convencer a su familia y, como tienen dinero suficiente, logra cumplir su sueño de ir a Madrid a estudiar Farmacia, alojándose en la Residencia de Señoritas, una institución que existió en la realidad y que dirigía María de Maeztu.


Placa en la fachada e imagen de la biblioteca de la Residencia de Señoritas.


La mayor preocupación de Cata es no parecer una pueblerina y estar a la altura de sus nuevas y sofisticadas amistades de Madrid. Se corta el pelo al más puro estilo Louise Brooks y empieza a frecuentar los lugares más distinguidos de la ciudad: el Lyceum Club, el Hipódromo de la Castellana, la Ópera. Entonces conoce a Álvaro, un galán clavado a Gary Cooper por quien suspiran todas las muchachas, pero que solo tiene ojos para ella. Si la vieran entonces las amigas de su madre, paseando con un hombre guapísimo por el Hipódromo, sentada cerca de las Infantas, se morirían de envidia...

La actriz de Hollywood Louise Brooks.


Es verdad que al principio Cata no cae bien. Se ve deslumbrada por su nueva vida en la gran ciudad y mira con ojos demasiado críticos a sus compañeras de la residencia. Pero poco a poco vemos una evolución en ella: en la universidad las mujeres tienen que trabajar el doble que sus compañeros para demostrar que se merecen una plaza, y ella no se amilana. Estudia con ahínco y saca buenísimas notas. Poco a poco conoce mejor a sus amigas de la residencia, que le abren un nuevo mundo: comparten tardes de estudio y de risas, sesiones de camaradería en alguna de las habitaciones, partidos de tenis, excursiones... Cata incluso se involucra en ayudar a unos niños necesitados. No necesita más para ser feliz.

Sin embargo, llega un momento en que su relación con Álvaro se afianza y sus padres y suegros empiezan a trazar planes de boda. Cata se siente confusa: adora a Álvaro con todo su ser, se le eriza la piel solo de pensar en él, pero ¿no estará yendo todo demasiado rápido? ¿Podrá seguir estudiando después de casada? Los acontecimientos se precipitan y no sabemos qué decidirá Cata, si plegarse a un futuro trazado de antemano o rebelarse por seguir estudiando y lograr ser científica.




Me ha gustado mucho la forma de narrar de Ruth Prada, más a golpe de diálogos que de descripciones. Te transporta perfectamente a 1929, utilizando no solo expresiones de la época, sino también las reacciones de los personajes: por ejemplo, cuando una compañera de la residencia le dice a Cata que es atea, a esta le sale del alma un «¡Ave María Purísima!».

Es un libro que empecé sin expectativas y que poco a poco me ha ido conquistando. Es tremendo pensar que apenas han pasado cien años, y sin embargo cuánto debemos a aquellas primeras mujeres que decidieron romper moldes y lucharon por tener una educación. Y todo esto lo vivimos a través de los ojos de Cata, un personaje inocente y confiado a quien vemos madurar a lo largo de la novela. De verdad que es inevitable sufrir con ella y sentir el agobio de ver que toda su vida está trazada con escuadra y cartabón, cómo en ocasiones se asfixia y siente que no puede luchar ella sola...

Una lectura que, de verdad, os recomiendo muchísimo. Es imposible dejar de leerlo, quieres acompañar en todo momento a Cata y sus amigas y sufres en ese último tercio del libro, hasta llegar a un final que me encantaría comentar con vosotros pero no puedo: tenéis que descubrirlo sin spoilers. Solo puedo decir que no podía haber imaginado un cierre más adecuado para este libro. Y ahí lo dejo (aaaargh, ¡cómo me encantaría discutirlo con vosotros!). De verdad, haceos con este libro, es una lectura de diez.

Gracias a Edición Anticipada, a Ruth Prada y a Plaza & Janés por el ejemplar, que por cierto está muy muy bien editado. La acertada ilustración de la cubierta, de estética años veinte y con una chica a lo Louise Brooks que sujeta un libro de Botánica entre las manos, es de Sandra Suy.


A veces se armaban de paciencia para hacerles entender a esos compañeros que las chicas se merecían una educación para poder llegar a ser autosuficientes, pero ellos les decían que lo que deberían estar haciendo era aprender a cocinar, que a los hombres se los gana por el estómago, y que ellas se iban a quedar para vestir santos, y cuando fueran unas solteronas se iban a acordar de estos consejos.

 

22 de febrero de 2022

Euphoria (Lily King)

Si me hubieran dicho que disfrutaría leyendo una novela sobre antropología, me habría reído. No tengo nada en contra, pero no es un tema que me atraería a priori, por muy novelado que esté. Y esa es la maravilla de mi club de lectura de la biblioteca: que llegas a libros a los que de otro modo ni te hubieras acercado. Sin más dilación, hoy os hablo de Euphoria.


En 1933, la antropóloga Margaret Mead y su marido Reo Fortune estudiaron algunas tribus de Nueva Guinea, donde coincidieron con el también antropólogo Gregory Bateson. En el libro, estos tres antropólogos de la vida real se convierten en Nell, Fen y Bankson, y la autora explora lo que pudo ser la dinámica de trabajo y colaboración que establecieron los tres y también el triángulo amoroso que se formó.  

La novela se abre con la huida precipitada de Nell y Fen de los mumbanyo, una tribu con instintos caníbales con los que peligra su integridad física. Esta es la primera escena del libro, que me pareció impactante; no solo por la imagen del posible bebé, sino por lo que deja entrever esa última frase:

Cuando dejaban a los mumbanyo les arrojaron algo que cabeceó sobre el agua a pocos metros de la popa. Algo de color pardo.

—Otro bebé muerto —dijo Fen.

Ya le había roto las gafas, así que ella no pudo saber si estaba bromeando.

Nell es una antropóloga brillante y ha publicado un libro sobre las tribus de las islas Salomón. Le dieron una beca por aquel trabajo y tanto su marido Fen como ella viven de ese dinero, algo que a menudo despierta los celos del competitivo Fen. Cuando él se entera de que una de las tribus posee una flauta ritual cargada de simbolismo, se empeña en hacerse con ella para conseguir algo de la fama que ya tiene su mujer.

Un poco por casualidad se encuentran ambos con Andrew Bankson, otro antropólogo que lleva un par de años estudiando una tribu en solitario; para entonces, Bankson se siente abrumado por su soledad y por los recuerdos del pasado, y ha estado a punto de suicidarse. Ante este panorama, Bankson se aferra a la pareja, que ya hacía planes para marcharse a estudiar a los aborígenes de Australia, y promete encontrarles una tribu más «mansa» cerca de donde trabaja él para poder seguir en contacto con ambos.

A partir de aquí se alternan las vivencias de los tres con las tribus de Nueva Guinea, la forma tan diferente que tiene cada uno de abordar el estudio antropológico y el triángulo que inevitablemente se forma entre Nell, Fen y Bankson. El libro está narrado desde el punto de vista de Nell y, principalmente, Bankson, que habla de Nell con absoluta adoración. La dinámica que se crea entre ambos (y lo que se adivina del matrimonio de Nell y Fen) me pareció fascinante.

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El larguirucho Bateson, la vivaracha Mead y el guaperas Fortune en una foto de época.

Lily King no necesita parrafadas que describan la selva de Nueva Guinea para transportar allí al lector; bastan un par de pinceladas y el lector se ve allí en pleno poblado tam. Lo mismo con los personajes; es increíble cómo cobran vida bajo la pluma de King, y eso que la relación que había entre ellos tres es muy compleja y difícil de describir. Y luego ese tono, presente en la narración desde el primer momento, que te hace intuir que las cosas no acabaron del todo bien, pero no sabemos cómo... 

Es una lectura diferente, quizá no apta para todos los gustos, pero que a mí me cautivó hasta las últimas páginas y que no dudo en recomendaros. Una puntualización que debo hacer es que, pese a que Lily King parte de tres personas que existieron en la vida real, los hechos que narra en el libro son pura ficción, aunque sin duda la vida de Margaret Mead, la madre de la antropología moderna, fuera igual de fascinante.

Lo leí en inglés y os recomendaría la edición en español, pero resulta que la publica la editorial Malpaso, que tiene a algunos traductores pendientes de cobrar su trabajo, así que mejor no seguir alimentando a esta empresa que edita con tan malas artes, ¿no? Hay más información en el Twitter de MalpasoPagaYa.

(El protagonista de la foto iba a ser el libro, pero al final se lo quedó esa maravilla de tartaleta
de hojaldre y manzana, jejeje, qué se le va a hacer).

8 de febrero de 2022

El último oso (Hannah Gold)

 —Ah. —Su padre puso su mejor voz de dar clases—. De hecho, los casquetes polares se han derretido más en los últimos veinte años que en los anteriores diez mil.

—¡Entonces tenemos que hacer algo! —exclamó April, abandonando todos sus esfuerzos por mantener la calma—. ¡Tenemos que conseguir revertirlo! Devolverles su hielo. ¿Por qué la gente no hace algo al respecto? ¿Por qué no haces más?


En la Isla del Oso ya hace unos años que no hay osos polares. Y, sin embargo, cuando April llega con su padre para una estancia de seis meses como únicos habitantes de la estación meteorológica, April descubre que sí hay un oso polar, un animal débil y famélico que no puede salir de la isla porque los bloques de hielo que la rodeaban se están derritiendo. A medida que April traba amistad con el oso, intenta entender su historia y cómo llegó a ser el único oso polar de la isla. Y, sobre todo, hay una pregunta que no deja de martillear en la cabeza de April: ¿cómo podría ayudarlo?

How To Make Climate Fiction Inspiring For Children - A blog about The Last  Bear | Centre for Literacy in Primary Education

Hoy os traigo un libro precioso que Duomo ha publicado en su colección infantil y juvenil, pero que realmente puede leer cualquiera, porque es una historia atemporal sobre la amistad de una niña y un oso, así como una llamada a hacer algo por el cambio climático ¡ya!

Lo primero que me llamó la atención de este libro es la cubierta, con esos colores en rosa y oro del atardecer y la increíble ilustración de Levi Pinfold. En cuanto a la lectura, avanza rápido en capítulos cortos y enseguida me vi transportada a las tierras del norte de Noruega, a los paisajes agrestes y helados en plena Naturaleza salvaje, unos paisajes que, sin embargo, poco a poco se van doblegando ante los estragos causados por el ser humano.

April tiene 11 años y su gran pasión son los animales. En el colegio no tiene amigos; la ven como una niña rarita, que siempre huele a zorro (porque juega con los que llegan a su jardín de atrás) y se corta el pelo con las tijeras de podar. La madre de April murió cuando ella tenía 4 años, así que vive sola con su padre, que trabaja mucho y apenas le dedica atención a su hija. Un día el padre acepta un trabajo en una pequeña isla del norte de Noruega para hacer mediciones de las temperaturas y otros datos de cara a estudiar el cambio climático. Vivirán ellos dos solos en esa isla deshabitada durante seis meses, y para April es la ocasión ideal para reconducir la relación con su padre; sin embargo, él sigue volcado por completo en el trabajo y apenas presta atención a la cría. Así las cosas, April decide investigar por su cuenta la agreste Isla del Oso. En teoría allí ya no llegan los osos polares, pero April juraría que el primer día de su estancia en la isla vio uno...

Una de las cosas más potentes que tiene este libro, en mi opinión, son las ilustraciones de Levi Pinfold. Llamaron mi atención ya desde que vi la cubierta, pero es que las de los interiores, en blanco y negro, no se quedan atrás. Me parece que transmiten muchísimo y consiguen que te sumerjas de verdad en la historia. A mí muchas de ellas me han puesto un nudo en el estómago porque las he encontrado conmovedoras.

Mención aparte merecen los dos protagonistas, April y el oso polar, Oso. La autora describe muy bien las diferentes fases por las que pasa su amistad y cómo esta niña valiente y solitaria consigue ganarse la confianza de un animal salvaje herido y hambriento. También me ha parecido increíble cómo Hannah Gold ha hecho que Oso cobrara vida sin que el animal articule una sola palabra. No creo que haya sido fácil, pero consigue transmitirnos todas las emociones del animal y todas las interacciones con April a la perfección. Por supuesto la historia se asienta en la fantasía, pero me ha gustado que este oso no sea de los que hablan, como a veces ocurre en los libros infantiles; a Oso le bastan sus tremendos rugidos, sus ojos color chocolate y los movimientos de las orejillas para transmitir todo lo que necesita. Huelga decir que muchos pasajes me han resultado tremendamente emotivos. Vamos, que he acabado el libro llorando como una magdalena. Qué preciosidad de historia. Aparte de explorar la amistad inquebrantable entre April y Oso, la autora trata otros temas, como la pérdida, el duelo, la a veces frágil relación entre padres e hijos, el amor por la Naturaleza y la necesidad de que cada uno ponga su granito de arena en la lucha contra el cambio climático. 

He disfrutado muchísimo este libro y sin duda os lo recomiendo; como adulta me ha encantado, pero los niños son el público ideal para esta historia. Creo que a partir de 9 años ya se puede disfrutar y conquistará a los lectores más pequeños por varios motivos: las aventuras de April en una isla helada y desierta, la lucha contra los plásticos y el cambio climático, y la amistad de una niña con un enorme oso polar que adora la mantequilla de cacahuete. ¿No son los ingredientes perfectos para una conmovedora aventura?

Me alegro muchísimo de que este libro se haya cruzado en mi camino, y ha sido a raíz de la lectura conjunta que han organizado LakyDuomo Ediciones, así que gracias a ambos. El libro acaba de publicarse y la traducción la firma Marcelo E. Mazzanti.



2 de febrero de 2022

Reto: Escenarios de novela negra



Pues ya daba por cerrados los retos de este año, pero Ana Kayena del blog Negro sobre blanco ha organizado uno que tiene pintaza y une dos temas que nos gustan a todos: la novela negra y los viajes. ¡Y me ha faltado tiempo para apuntarme, claro! 

En esta entrada Ana os explica en qué consiste y cuáles son las diferentes categorías, pero una de las cosas que más me han gustado es que va por niveles, así que cada uno escoge el nivel de dificultad al que quiera enfrentarse. Encima Ana propone utilizar un mapa de Google para hacer nuestro reto más visual. Venga, ¿quién se viene con nosotras de viaje?

1.- Nivel "LiteViajero casual"

Dicen que el viajero casual es aquel que no sabe a ciencia cierta los motivos que le impulsaron a visitar un lugar e incluso cómo llegó allí o de qué manera. Algunos, cuenta la leyenda, ni siquiera saben dónde se encuentran en un momento determinado, hasta pasado un tiempo.

Pues bien, el lector casual sería aquel que lee un libro sin tener una idea previa de su contenido, bien porque ni ha visto su sinopsis o porque no ha leído ninguna reseña o crítica literaria del mismo. Tampoco conoce al autor, o porque simplemente un amigo se lo recomendó sin darle ninguna pista o más información al respecto. Lecturas que se abordan a ciegas y sorprenden.

Si quieres superar este nivel, tendrás que leer tres títulos de estas características:

1.- Un abismo sin música ni luz, Juan Ignacio Colil (Copiapó, Chile).

2.- Arena negra, Cristina Cassar Scalia (Catania, Sicilia, Italia).

3.- Cuando Ellie se fue, Lisa Jewell (Londres, Reino Unido).

Si reseñas tres títulos más, serás LiteViajero CasualPlus.

 

2.- Nivel “LiteMochilero"

Si por algo se caracteriza un mochilero es porque acostumbra a viajar “con la casa a cuestas” y siempre lo hace apelando a la economía. También hay lectores que aprovechan las ediciones de bolsillo para ahorrarse unos cuantos euros, ya que son mucho más asequibles, o por otros muchos motivos; de hecho, a raíz de la pandemia, este tipo de formato experimentó un alza muy importante en cuanto a facturación y sigue en aumento.

Por ello, si quieres terminar este nivel, tendrás que reseñar tres novelas que hayan sido publicadas en edición de bolsillo, independientemente de que tus ejemplares sean de otro formato:

4.- El conde de Montecristo, Alejandro Dumas (París, Francia).

5.- Después, Stephen King (Nueva York, EE. UU.).

6.- A sangre fría, Truman Capote (Holcomb, Kansas, EE. UU.).

Si reseñas tres títulos más, serás LiteMochileroPlus.

 

3.- Nivel "LiteIntrépido"

Al viajero intrépido le encanta arriesgar, por eso no necesita ni brújula ni mapa, su itinerario lo marca la inspiración y la improvisación. Es osado por naturaleza y no teme a nada ni a nadie y, al igual que muchos lectores, se mueve por los barrios marginales como pez en el agua. Por ello, es capaz de reseñar tres novelas distintas cuyas tramas transcurren en este tipo de ambientes:

7.- 

8.-

9.-

Si reseñas tres títulos más, serás LiteIntrépidoPlus.

 

4.- Nivel “LiteTrotamundos”

Un trotamundos es un aficionado a los viajes que busca en ellos experiencias vitales. No tiene nada programado, aunque sí que planifica, porque descubrir el mundo es su máxima aspiración.

Con el lector trotamundos de novela negra sucede lo mismo: cada novela es para él una experiencia vital y le gusta descubrir historias que sucedan en cualquier parte del mundo, para trasladarse allí, conocer nuevas culturas e impregnarse de un entorno único que solo tiene en común con otros ya conocidos el que los asesinatos son universales.

Por ello, para superar este nivel, tendrás que leer cinco novelas cuya acción se desarrolle en un continente diferente:

10. África:

11. América:

12. Asia:

13. Europa: Los días de mercurio, Alexis Ravelo (cerca de Zaragoza).

14. Oceanía:

Si reseñas otros cinco títulos más, cada uno de un continente, te convertirás en LiteTrotamundosPlus.

 

5.- Nivel “LiteCultureta”

Creo que la palabra “cultureta” no necesita definición. El que más y el que menos ha tenido que soportar a unos cuantos a lo largo de su vida. Sin embargo y, dado que existen a nivel viajero, ¿por qué no nos inventamos una interpretación para aplicarla a este apartado?. Pues a mí se me ocurre que podría ser la de aquel lector que gusta de novelas que transcurren en capitales europeas de la cultura. ¿Os parece?.

De este modo y dado que la oferta es abundante, ya que hasta la fecha hay 61 ciudades de 33 países distintos (cinco de ellas españolas), para resolver este nivel habrá que reseñar cinco novelas que transcurran en cinco ciudades europeas distintas:

15.- Días sin sol, Félix García Hernán (Madrid, Capital Europea de la Cultura 1992).

16.-

17.-

18.-

19.-

Te convertirás en LiteCulturetaPlus si reseñas otros cinco títulos más de otras tantas ciudades distintas a las anteriores.


RESEÑAS
CasualMochileroIntrépidoTrotamundosCultureta
Copiapó, ChileParís, (Francia)RESEÑAZaragoza (España)Madrid (España)
Catania, Sicilia, ItaliaNueva York (EE. UU.)RESEÑARESEÑARESEÑA
Londres, Reino UnidoHolcomb (Kansas, EE.UU.)RESEÑARESEÑARESEÑA
RESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑARESEÑA
RESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑARESEÑA
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...RESEÑA PLUSRESEÑA PLUS
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Y aquí el mapa con el que viajaremos, donde se ubican nuestras lecturas:


¡Nos vemos en el reto!

22 de enero de 2022

Un abismo sin música ni luz (Juan Ignacio Colil Abricot)

 

«Run run se fue pal norte, 

Yo me quedé en el sur,

Al medio hay un abismo

Sin música ni luz»

Violeta Parra


Un pueblo de la costa del norte de Chile. Trevor es un veterano policía inmerso en la monotonía del día a día, en una pequeña comisaría que depara pocas sorpresas.

El trabajo era liviano y las posibilidades de ascender se esfumaban un poco cada día. De vez en cuando algún robo, algún joven que abandonaba la casa de los padres, algún muerto por riñas de borrachos, algún que otro ahogado, sobre todo durante los fines de semana, y solo una vez hubo un asunto que condenó a dos tipos por incitación a la prostitución. Nada que demandara mucho esfuerzo, más allá de cumplir con los trámites de rigor.

Un día recibe una llamada. Han oído un grito en una casa del barrio, la casa azul. Cuando Trevor llega, ve a una mujer muerta en un charco de sangre. Pero la investigación no lleva a nada y a las pocas semanas la cierran. A él lo licencian poco después y cambia por completo de profesión: ahora es proveedor de productos del mar de calidad para restaurantes y hoteles. Años después, una señora le contrata para que busque nuevas pistas sobre el asesinato de aquella mujer que encontró muerta en la casa azul.

La fallecida era Iris Kempe, una activista que investigaba sobre el uso ilegal del agua y el conflicto entre las compañías mineras y las comunidades agrícolas del valle. Sin embargo, no solo trabajaba en esa línea. Su padre fue un inspector de policía que desapareció décadas atrás en extrañas circunstancias. Dijeron que se había fugado con una joven, pero su hija sabe que aquello no cuadra con lo que sabía de su padre y trata de desentrañar lo que ocurrió. Parece que la desaparición del inspector estaba relacionada con la muerte de la joven Gladys Spencer, sucedida durante la dictadura militar en los años ochenta, y todos aquellos que estuvieron implicados en el asunto parecen ir cayendo como moscas...

La narración se sucede en capítulos cortos alternando tres líneas temporales y varios narradores. El lector se encuentra con una especie de puzzle en el que tendrá que ir uniendo piezas a medida que avanza la lectura, con constantes cambios de trama y saltos en el tiempo, y me ha gustado cuando de vez en cuando se encendía la bombilla en mi cabeza y ataba un par de cabos. Me ha parecido un buen libro para conocer un poco el Chile de hoy, un país marcado por aquellos abusos durante la dictadura por parte de una élite poderosa y arrogante, donde el miedo y las amenazas hacían que más de un delito quedara impune, donde lo importante era olvidar y seguir adelante. Una lectura para los amantes de los libros policíacos, narrada con agilidad y oficio; Juan Ignacio Colil hila la trama de tal manera que no puedes bajar la guardia, pues las pistas no se desgranan de manera facilona. Un libro que me ha gustado y os recomiendo.

La trama, por cierto, está inspirada en un hecho real: el asesinato de la joven Gloria Stokle en la década de los ochenta, una noche en que asistió a una fiesta de unos milicos (militares). El propio autor cuenta que el caso quedó sin resolver, pero, curiosamente, mientras escribía la novela (calculo en 2011) la justicia chilena condenó por fin a los culpables después de treinta años. Copio este pequeño fragmento de su página de la Wikipedia, donde explica por qué el caso Stockle fue tan relevante:

Es un caso paradigmático en la justicia chilena, por el abuso de poder que significó la implicación de personal del ejército en un contexto de dictadura militar, con la subsecuente extorsión a los testigos y abogados bajo atentados y amenazas de muerte, y la obstaculización a la investigación que se produjo, cualidades que provocaron que el caso se extendiera durante 27 años.

 



Esta reseña participa en la iniciativa:



Apartado: Todo es posible en América.
Transcurre en un país de Sudamérica (Chile).



Nivel "LiteViajero Casual" (1): Copiapó (Chile).


Con este libro participo además en el Bingo de libros pendientes 2022 en la categoría:

5. El desconocido: libro reseñado pocas veces

Me parece que no es un libro muy conocido y tampoco he visto reseñas por ahí, así que me encaja muy bien en esta categoría. Lo compré porque me lo recomendaron en un puesto de la feria del libro de Madrid allá por el 2017 y no había encontrado un hueco para leerlo hasta ahora, gracias al reto. :)

20 de enero de 2022

Reto Serendipia Recomienda 2022

Para indecisa una menda, que ha tenido que esperar hasta el último día de plazo para apuntarse al reto de Mónica Gutiérrez, Reto Serendipia Recomienda 2022. El año pasado no solo no lo completé sino que no leí ninguno de los tres libros que me propuse, así que no debería ser difícil hacerlo mejor este año... 



Seguro que lo conocéis, pero resumo brevemente: consiste en recomendar tres libros (no muy conocidos, a ser posible) y escoger otros tres de entre las propuestas de los demás participantes, que iremos leyendo y recogiendo en este post a lo largo del año. No parece muy complicado, ¿no?

Sin más dilación paso a comentar las tres lecturas que propongo para el reto:

El gran día de la señorita Pettigrew (Winifred Watson). La señorita Pettigrew es una solterona que se queda sin trabajo y sin opciones, así que se presenta a una entrevista de trabajo que le abrirá las puertas al lado más glamuroso de la sociedad. Una genial protagonista con la que el lector simpatizará enseguida.



¡Vivir! (Yu Hua). Lo admito, este libro es un dramón, pero lo recomiendo sin ambages porque la forma de narrar de Yu Hua te captura desde que el protagonista nos empieza a contar su historia. Buenísima también la traducción de Anne-Hélène Suárez. Te deja preguntándote cómo se dirán en chino la cantidad de palabrotas que salen en este libro...


Reencuentro (Fred Uhlman). Lo leí el año pasado pero no hice reseña en el blog. Dos jóvenes de 16 años son compañeros de clase en la Alemania de 1933. Uno de ellos es judío y el otro se relaciona cada vez más con las fuerzas armadas nazis. La amistad inquebrantable que los unía se rompe, pero años después, como el título indica, se producirá un reencuentro. Un libro muy corto y tremendamente conmovedor.



Y aquí debajo anotaré las lecturas que escoja (las anotaré próximamente, que necesito algo de tiempo para estudiar todas las propuestas:


1. Un reflejo velado en el cristal, de Helen McCloy, recomendado en el blog Niu de Mones.

2. Peyton Place, de Grace Metalious, recomendado en el blog de la Senyoreta Buncle.

3. El huésped, de Marie Belloc, recomendado en el blog de Las inquilinas de Netherfield.


14 de enero de 2022

Bingo de libros pendientes 2022

Siempre empiezo el año diciendo que no me voy a apuntar a ningún reto, pero luego soy fácil de tentar... y es que he encontrado el reto perfecto para mí. Sonia del blog Generación Papel nos propone un bingo para ir sacando de la estantería esos libros que ya llevan ahí unos años y que nunca encontramos el momento de leer, e ir leyéndolos en función de unas premisas que, además, me han parecido muy interesantes y divertidas. 

Su regla es que los del 2022 no cuentan, así que se consideran pendientes los que tengamos del 2021 hacia atrás, aunque cada uno puede ponerse sus propias reglas. Yo seguramente haré eso mismo, del 2021 para atrás, y sin más dilación paso a presentaros el reto, aunque también podéis pasaros por el blog de Sonia, que lo explica mejor que yo :)





Dorian Gray – Lector superficial:

1. El gordo: libro con muchas páginas

2. El fino: libro con pocas páginas

3. El guapo: libro con cubierta bonita

4. El feo: libro con cubierta fea


Nellie Bly – Lector aventurero:

5. El desconocido: libro reseñado pocas veces

6. El exótico: libro ambientado en un lugar no visitado

7. El difícil: libro que crees que te costará leer

8. Al azar: libro escogido a ciegas


Drácula – Lector experto:

9. El veterano: libro que lleve mucho tiempo en tus estanterías

10. El antiguo: libro publicado originalmente hace tiempo

11. La secuela: libro que continúe alguna saga o serie

12. El especial: libro irremplazable de tu colección


Lizzy Bennet – Lector con prejuicios:

13. El bueno: libro con reseñas positivas

14. El malo: libro con reseñas negativas

15. El popular: libro reseñado muchas veces

16. El enchufado: libro que compraste por recomendación


Gran Gatsby – Lector capitalista:

17. El barato: libro que compraste por poco dinero

18. El caro: libro que compraste por mucho dinero

19. El regalado: libro que te llegó gratis

20. El nuevo: libro publicado hace poco tiempo

Y en esta lista iré poniendo los enlaces correspondientes a medida que avanzo en el reto:

1. El gordo: El conde de Montecristo (Alejandro Dumas)

2. El fino:

3. El guapo: Después (Stephen King)

4. El feo:

5. El desconocido:  Un abismo sin música ni luz (Juan Ignacio Colil)

6. El exótico:

7. El difícil: A sangre fría (Truman Capote)

8. Al azar: 

9. El veterano:

10. El antiguo:

11. La secuela:

12. El especial:

13. El bueno:

14. El malo:

15. El popular:

16. El recomendado:

17. El barato:

18. El caro:  

19. El regalado: Un reflejo velado en el cristal (Helen McCloy)

20. El nuevo:

Progreso: 5/20


Si alguien quiere unirse, aquí está la entrada de Generación Papel. ¡Animaos! Seguro que estáis deseando leer a esos grandes olvidados de vuestras estanterías y esta es la excusa perfecta.

8 de enero de 2022

Plañido (Sofía Guardiola)

Plañido, la primera novela de Sofía Guardiola, nos sitúa en un pueblecito de la España vaciada y nos cuenta la historia de Teresa, una mujer de cuarenta y tantos años que es de las pocas de su generación que decidieron no marchar a la ciudad y que vive sola en la casa de sus padres, ya fallecidos. En esa casa trabaja de peluquera y atiende a sus pocos clientes, vende mermelada de las cerezas de su jardín y saca las sillas de plástico a las puertas de casa (las que se ven en la bonita cubierta) para charlar con las vecinas. Su vida discurre de esta manera solitaria hasta que una amiga, de esas que marcharon a la ciudad y llevaban años sin volver, acude a su puerta con un encargo insólito: ¿aceptaría hacer de plañidera en el entierro de su padre? La vida de Teresa dará un giro ante esta nueva e inesperada profesión ancestral.

Es una lectura breve y de narración sencilla que nos transporta directamente al pueblo de la infancia, el de las costumbres reposadas, donde se va a casa del vecino y no se espera en el umbral a que te invite a entrar, donde en un entierro siempre sabes que acudirán al menos los vecinos de las casas contiguas. Veremos las sensaciones de la protagonista ante aquellos que se fueron a la ciudad para no volver (que ella ve como traidores), ante sus tardes de soledad, el paso inexorable del tiempo (que ya le pesa sobre los hombros pese a tener cuarenta y pocos años), las sensaciones del amor adolescente idealizado frente a un amor maduro, el saber decir adiós a los lastres del pasado, la prostitución del dolor («¿es lícito que me paguen por llorar en el entierro de un amigo?»)... 

Inevitablemente, el libro gira mucho en torno a la muerte y son reflexiones muy interesantes, aunque para mi gusto en la narración prima demasiado ese tono funesto. Durante la lectura calculé que tengo exactamente la edad de la protagonista y no me vi reflejada en sus pensamientos para nada, así que no terminé de conectar con Teresa, a quien veo demasiado resentida, rencorosa, juzgando implacable a todo el mundo a su alrededor y con un discurso más cercano a los setenta años que a los cuarenta. Parece orgullosa de haberse quedado en el pueblo y, sin embargo, lo luce más como un motivo de queja que como una decisión con la que está en paz.

Estaba enfadada, resentida. No lloraba, simplemente sentía el ardor del abandono dentro de mí, me rebelaba contra él en silencio, me mordía la lengua cada vez que alguna de aquellas personas volvía y me envenenaba con lo que de ella salía. (...) Me sentía (...) con ganas de cortar todos mis lazos con los habitantes de la ciudad, como si ello fuera a evitarme el dolor de su partida y la tensión de mis músculos causada por tanta ira acumulada.

De hecho, el oficio de plañidera da a Teresa la oportunidad de sacar de dentro una ira que no sabía ni que sentía, un resentimiento en forma de lágrimas que, para su sorpresa, fluye de manera catártica en cada nuevo entierro para el que la contratan, mientras poco a poco va reconciliándose con su presente.

Esta es una edad rara, la primera en la que empiezas a sentir que te falta el tiempo, y que hay cosas que simplemente ya nunca podrás hacer. De pronto no hay futuro ante ti que te permite posponerlo todo con calma, con impunidad, pensando que ya habrá tiempo para eso. Da mucho miedo, la verdad.

Como veis, un libro plagado de reflexiones sobre la soledad, el paso del tiempo y el peso del pasado, con una voz narradora quizá demasiado funesta, con la que yo no he acabado de conectar, pero que sin duda te deja pensando en más de un pasaje.  

Plañido no es solo la primera novela de Sofía Guardiola (que ya ha publicado un poemario, Las niñas salvajes que fuimos), sino que es el libro con el que inicia su andadura la editorial Viento Norte, a quienes deseo toda la suerte del mundo.

Había idealizado mi dolor, porque me sentía alabada y respetada en mi posición de mártir, porque me consideraba importante entre las frases de compasión de mis vecinos a pesar de que mi orgullo me forzara a aborrecerlas: aquello me convertía en la buena de la historia, en la pobre muchacha abandonada a la que todos quieren cuidar, y yo había estado tantos años interpretando aquel papel que no me había dado cuenta de que aquella ni siquiera era yo en realidad. Simplemente me había limitado a transformarme, a ser lo que los demás esperaban para que así me quisieran más.

Puede que incluso por eso me hubiera opuesto con tanta saña a marcharme del pueblo: me gustaba ser de las pocas hijas que se quedaban, lo que debía por fuerza convertirme en alguien mejor que las demás.


Gracias a Masa Crítica de Babelio y a la editorial Viento Norte por el ejemplar.

5 de enero de 2022

Tres ratones ciegos (Agatha Christie)

Durante mi adolescencia devoré un montón de libros de Agatha Christie, entre ellos este, Tres ratones ciegos. Y solo recordaba la buena sensación que me dejó y el inicio tremendamente evocador: una parejita abre una casa de huéspedes en un pueblecito de Inglaterra. La mansión es herencia de una tía y lo tiene todo listo para empezar a recibir huéspedes, incluso la impecable ropa de cama también heredada; solo falta que Giles y Molly Davis adquieran un poco de rodaje y soltura para que las cosas empiecen a funcionar. Y justo en sus primeros días, cuando ya han dado la bienvenida a cuatro huéspedes, una tremenda nevada los deja aislados en medio del campo... con un asesino entre ellos. 


Como digo, lo que más me gustó fue la magnífica ambientación, tremendamente evocadora, como solo Agatha Christie sabe conseguir (como veis, esa sensación se me quedó tan grabada en la memoria que la recordaba 25 años después...). Tres ratones ciegos es casi más relato que novela (de hecho, se comercializa junto con otras historias cortas de la autora), pero para mi gusto tiene la longitud perfecta: ni se alarga la trama innecesariamente ni se cuentan historias paralelas de relleno.

Me imagino que todo el mundo conoce ya las novelas de Agatha Christie, pero si queda alguien que no la haya leído y quiera introducirse en su mundo de misteriosos asesinatos en plácidos escenarios ingleses, Tres ratones ciegos puede ser el relato ideal.

Aprovecho para crear la entrada de este libro en mi reto de Agatha Christie, aunque me he saltado el propósito de leerlos en orden cronológico, pues este se escribió en 1950. Pero es que tengo mucho trabajo por delante para completar el reto, así que tengo que empezar a hacer concesiones...


Esta reseña participa en la iniciativa:




Apartado: Islas enigmáticas.
La víctima es XXX (¡no lo pongo aquí porque me parece un spoiler!).

2 de enero de 2022

Mis mejores lecturas del 2021

El 2021 ha sido un año excelente en cuanto a lecturas, y acabo de darme cuenta de que el «culpable» ha sido el club de lectura de la biblioteca de mi ciudad. ¡Mi gran descubrimiento del curso 2020-2021! De estos siete libros que incluyo, cinco los leí con las chicas del club, imaginaos... Por otra parte, a veces dan ganas de dejar de leer novedades y ceñirse exclusivamente a los clásicos, ¿verdad? Son casi siempre apuesta segura... En fin, aquí mi lista: 
 
Frankenstein (Mary Shelley)
Imposible dejar una recopilación de mejores libros del año sin este. Un conmovedor libro cuya maestría me sigue asombrando.

 

¡Vivir! (Yu Hua)
Aún me acuerdo de la impecable traducción y de los giros rocambolescos que da el destino de este protagonista. Todo un dramón que, sin embargo, deja una extraña sensación reconfortante al final.



El instinto (Ashley Audrain)
Pedazo de debut se ha marcado Ashley Audrain con este libro. Un interesante debate sobre la maternidad a ritmo de thriller que se lee con el corazón encogido hasta la última página.



El cuento de la criada (Margaret Atwood)
Edito la entrada para añadir este libro, que no recordaba haber leído porque no le hice reseña en el blog (me gustó tantísimo que me quedé con una especie de síndrome de la página en blanco, no creí que pudiera hacerle justicia). No sé si animarme con Los testamentos... ¿Estará a la altura?



Matar a un ruiseñor (Harper Lee)
Una historia conmovedora con unos protagonistas inolvidables: Scout, Atticus Finch, Boo Radley... Jo, me pongo a pensar en los libros de esta lista y me entran ganas de releerlos todos...


La isla del tesoro (Robert Louis Stevenson)
Es tremendo cómo este libro consigue transportarte a una costa inglesa de finales del s. XIX, a un ambiente de tabernas añejas, piratas de pata de palo y barcos que parten hacia islas lejanas. Una delicia la traducción también. 



La luz entre los océanos (M. L. Stedman)
No me imaginaba que la trama fuera a girar en torno a un dilema tal: estamos en una isla desierta, no nos ve nadie. ¿Deberíamos quedarnos con este bebé sin comunicarlo a nadie? Tremendo.


Ha faltado poco para incluir en esta lista El retrato de Dorian Gray (de Oscar Wilde) y Reencuentro (de Fred Uhlman), que no tengo reseñados y leí también con el club de la biblioteca, pero tampoco quería pasarme y poner demasiados libros. Bueno, ¡espero que encontréis alguna buena idea entre todas estas propuestas!

31 de diciembre de 2021

La luz entre los océanos (M. L. Stedman)

Hoy traigo un libro del que, inexplicablemente, no había oído hablar en mi vida. Y no me lo explico porque veo que es una lectura tremendamente popular, maravillosamente escrita, con un tema que da para un buen debate y del que hicieron una peli con Michael Fassbender de prota. Lo dicho, no me lo explico. Tras haberlo terminado al filo de la Nochevieja, confirmo que se va directo a las mejores lecturas del año. Cómo me encanta que los libros me sorprendan...

Australia, década de 1920. Tom acaba de volver de la guerra, donde miró a la muerte cara a cara y donde se juró no volver a hacer daño a ningún ser humano. Consigue el trabajo ideal para calmar su espíritu silencioso y retraído: será farero en Janus Rock, un islote sin apenas contacto con el exterior, salvo el barco que acude cada tres meses a traerle provisiones. Justo antes de partir a su nuevo puesto de trabajo conoce a la alegre y soñadora Izzy, una joven del puerto más cercano, se casan y, aunque un destino tan aislado no es su lugar soñado, Izzy enseguida se adapta a la vida solitaria de la isla junto a su adorado Tom.

Punto del suroeste de Australia en el que transcurre la acción. 

Sin embargo, los niños no llegan y para Izzy la vida en la isla cada día es más difícil. Hasta que una mañana se produce un «milagro» inesperado: a la isla llega una barca con un hombre muerto y un bebé de apenas semanas. La tentación de quedarse al bebé solo unos días es demasiado grande. Y el hecho de vivir en una isla fuera de las miradas juzgadoras del mundo hace que ambos acaben aceptando esta decisión cuestionable (Isabel con naturalidad, Tom con más reservas). Sin embargo, es inevitable que al final el pasado de la niña haga acto de presencia y rompa la burbuja que la pareja había creado en su isla.

Hay varias cosas que me han enamorado de este libro, y destaca una en primer lugar: el protagonismo del faro como lugar donde se desarrolla la acción y como símbolo. El faro, la profesión de farero y el ritmo incesante que marca el océano son en parte los protagonistas. La autora investigó cómo era el oficio de farero hace uno o dos siglos, explica el funcionamiento y el mantenimiento de un faro (que Tom cumple con precisión) e incluso leyó diarios de los que tenían que escribir los fareros con una entrada para cada día, donde debían quedar registradas las condiciones climatológicas y cualquier evento que se saliera de lo normal.

Diario de un farero (faro Pottawatomie, 1874).

Además, la vida del farero debía regirse por la disciplina tanto en su vida personal (que debía ser intachable) como en el cuidado y el mantenimiento del faro. En este aspecto Tom es muy estricto; le gusta la monotonía y la serie de normas que impone vivir en un faro. En cuanto al faro como símbolo, abundan las metáforas de luz frente a oscuridad, perdido frente a encontrado, peligro frente a refugio, aislamiento frente a comunicación, claridad frente a misterio. Representan viajes, y peligro, y la lucha del hombre frente a la naturaleza, y todo ello aparece una y otra vez en forma de reflexiones en la trama. La forma de narrar de la autora es preciosa, hay un montón de frases que conectaban conmigo y habría subrayado medio libro. Es cierto que la narración es muy descriptiva, pero el libro no se me ha hecho pesado para nada.

Por otra parte, la prosa me ha parecido maravillosa, llena de descripciones del océano y la naturaleza, y también describe a la perfección el carácter de los personajes. Esto es de particular importancia porque cada uno reacciona ante el dilema de quedarse o no al bebé a su manera, y se explica tan bien que iremos empatizando con todos ellos por turnos. Para mí el verdadero protagonista y héroe de esta historia es Tom; Izzy no siempre cae bien y en ocasiones puede parecer egoísta, y sin embargo empaticé con ella y pude entender por qué actúa como actúa. En este libro todos los personajes son importantes para contar la historia, no sobra ni uno, y es inevitable sufrir con los giros que va tomando la trama y con las reacciones de todos ellos. Es una de esas novelas que te envuelven totalmente, entre las descripciones de la naturaleza y los hechos a los que se enfrentan los personajes, acabé pensando en la historia a todas horas del día; a mi hija le iba explicando la trama ¡y la he tenido intrigadísima durante días!


Otra cosa que me ha gustado es el tema central, cómo dos personas buenas pueden tomar decisiones malas, y gira en torno también a la capacidad de perdonar, de aprender de los errores y de diferenciar el bien y el mal. De cómo el sentimiento de culpabilidad acaba minando a un hombre bueno, que se debate entre el amor y el deber. De lo que es capaz uno de hacer por amor, y de si es legítimo conseguir lo que queremos a cualquier precio. El lector no podrá situarse en ningún extremo, sino que se moverá en una especie de zona gris, desde donde entenderá el razonamiento de todos los personajes. 

Por cierto, la trama se desarrolla en Janus Rock, y el nombre hace referencia al dios de las dos caras Jano, que es el dios de las puertas, de los comienzos y los finales (por eso dio nombre al mes de enero/January). Como decía antes, esa fuerza entre dos opuestos se repite continuamente en la trama: la isla se encuentra en el punto en que se juntan dos océanos, uno frío y tempestuoso, el otro tranquilo y cálido. La oposición entre amor y deber, entre justicia y culpabilidad. La oposición de dos familias. La diferencia entre los dos protagonistas: Tom es el verdadero héroe de esta historia, e Izzy es más egoísta y el lector no conectará tan fácilmente con ella.

El dios Jano.

En definitiva, un libro que te envuelve y te hace vivir una historia emocionante, triste, sobrecogedora, en la que no sabes qué les ocurrirá a los personajes; solo sabes que ninguno saldrá indemne, que ninguno volverá a ser el que era. Una de esas historias que se te meten dentro y que no olvidas... Una lectura de diez.


Yo la leí con mi club de lectura en inglés, pero la traducción al español la publicó Salamandra y la tradujo Gemma Rovira Ortega, lo cual solo es sinónimo de cosas buenas.



23 de diciembre de 2021

La artista de henna (Alka Joshi)

Esta es la historia de Lakshmi, una mujer que vive en la India en 1950 y decide tomar las riendas de su propio destino (con todo lo que eso significa). Obligada a casarse con solo 15 años, Lakshmi huye de una vida de maltratos por parte de su marido y se dirige a la ciudad rosa de Jaipur. Allí aplicará las enseñanzas de su suegra, que era una especie de curandera, y empezará a trabajar como artista de henna. El libro comienza cuando Lakshmi tiene ya 30 años. Se ha labrado una buena reputación entre sus acaudalados clientes y ha conseguido ahorrar lo suficiente para construirse una casa. Las obras no han terminado, por lo que Lakshmi debe seguir trabajando duro para pagar sus deudas, pero lleva una vida cómoda y es feliz con todo lo que ha conseguido por su cuenta. Es entonces cuando el pasado llama a su puerta, pues su marido averigua su paradero y se planta en su casa con Rhada, una niña de 13 años que resulta ser su hermana (a quien nunca conoció). La irrupción de Rhada en la vida de Lakshmi amenaza con hacer trizas el futuro que había planeado tan cuidadosamente.

La trama de por sí ya me resultaba interesante, pero este libro es mucho más: por un lado nos enteraremos de la difícil situación de la mujer en la India de aquella época. Una mujer no podía separarse, se consideraba propiedad de su marido, y si osaba abandonarlo la vergüenza recaía no solo sobre ella, sino sobre toda su familia. Por este motivo, Lakshmi intenta mantener su pasado en estricto secreto: no quiere que sus clientas de clase alta encuentren una sola falta en ella, pues algo así echaría por tierra su reputación y además sería catastrófico para su negocio.

Otro aspecto interesante del libro es el papel de la artista de henna, que yo no conocía: hace dibujos con henna en la piel de las señoras de clase alta de Jaipur como símbolo de buen augurio en multitud de celebraciones y fechas señaladas, y también es una especie de curandera: conoce muchos remedios a base de hierbas que curan las afecciones de sus señoras, desde una erupción cutánea hasta la apatía y el abatimiento. En estas interacciones entre la artista y sus señoras es cuando más patente queda la abismal diferencia no solo entre clases, sino entre las diferentes castas.

La autora plantea además un debate interesante porque otro de los trabajos de Lakshmi, que lleva a cabo con mucha discreción, es preparar unas bolsitas con una infusión para ayudar a abortar a las mujeres que lo necesitan. Pero estas bolsitas no son solo para las prostitutas o mujeres de clase baja que no podrán dar de comer a esos niños, sino que también sirven para tapar los deslices de los hombres ricos y evitar que una de sus múltiples amantes les meta en un buen lío con la llegada de un bebé no deseado. Es un tema que surge una y otra vez a lo largo de la trama y que desde luego da para un buen debate.

Por otra parte, Lakshmi se encuentra de repente acogiendo a una hermana que ni sabía que tenía (ella se fugó con 17 años y Rhada tiene 13). Los padres de ambas han muerto ya y Rhada no tiene a nadie en el mundo, por lo que lo lógico sería que ambas se aferren la una a la otra, pues son familia de sangre, al fin y al cabo. Sin embargo, las peleas entre ambas son constantes y me ha gustado el ritmo que este choque de caracteres imprime a la narración. Rhada tiene la rebeldía propia de los 13 años y desde luego su vida ha sido muy difícil, pero más de una vez daban ganas de gritarle que espabile y que aproveche la impagable oportunidad que le ha dado el destino.

Por último, el libro nos permite asomarnos a la vida palaciega de Jaipur, con su majarahá y su maharaní y el tipo de vida opulenta que llevaban (me llamó mucho la atención, por ejemplo, la costumbre de cerrar los tratos ¡tomando opio!).

Como veis, son muchos los temas que trata La artista de henna, y sin embargo es un libro que se lee solo. Transporta al lector a la India de mediados del siglo pasado, pone el foco en la difícil situación de la mujer, revela el choque entre la medicina tradicional y las supersticiones en un país que poco a poco se abre al futuro, y enseña un montón de costumbres de una cultura tan lejana a la nuestra. Y todo eso sin restarle emoción a la trama. Algunos fragmentos los leí con un nudo en el estómago y otros con los ojos arrasados de lágrimas. De verdad que no puedo recomendaros esta lectura más encarecidamente.

Por cierto, La artista de henna es la primera novela que ha escrito Alka Joshi, y forma parte de la «trilogía de Jaipur». El segundo libro de la serie se llama The Secret Keeper of Jaipur y gira en torno a Malik, el joven ayudante de Lakshmi, que por cierto ha sido uno de los personajes que más me han gustado. Espero que Maeva tenga planeado traducir este segundo libro también, porque estoy segura de que va a valer la pena y funcionará tan bien como el primero.

La traducción en este caso la firma Ana Belén Fletes y me ha parecido una edición muy cuidada, que siempre es de agradecer. Como siempre, gracias a #SoyYincanera y a la editorial Maeva por la iniciativa y el ejemplar.


6 de diciembre de 2021

Jadav planta un bosque (Philippe Zwick Eby)

Lo primero que me llamó la atención de este libro es que está basado en hechos reales: cuenta la historia de Jadav Payeng, un niño que se dedicó a plantar un árbol al día durante 40 años hasta convertir un terreno baldío en toda una reserva forestal en su país, la India. ¿Os imagináis?

Cuando era niño, Jadav vivía en una zona muy árida de la India, una zona que cada año, durante el monzón, sufría terribles inundaciones que arrasaban con todo a su paso, incluidas las escasas pertenencias de la familia de Jadav (por ejemplo, si la familia conseguía ahorrar lo suficiente para comprar una vaca, muchas veces esa vaca se veía arrastrada por las riadas y la perdían).

Y es entonces cuando Jadav hace algo crucial: mira a su alrededor y se pregunta «¿Qué podría hacer yo?». Pregunta a sus profesores y estos le aconsejan que plante bambú para dar sombra a las serpientes de agua que mueren tras las riadas y para que, con sus raíces, sujeten la tierra. La siguiente inundación arrasa con todo, ¡pero las plantitas de bambú que puso Jadav el año anterior han sobrevivido! Se da cuenta de que las plantas van a ser la clave, así que poco a poco va sembrando semillas y plantando ramitas hasta que, pasados muchos años, consigue no solo una jungla, sino un hogar para muchas familias que se mudan allí y también un hábitat para muchos animales salvajes.

Pero no todo serán vino y rosas en esta aventura, pues a veces los vecinos no están de su parte y los animales salvajes interfieren demasiado en el día a día de la comunidad que vive en el bosque. No obstante, pese a todo ello esta es una historia con final feliz que retrata la hazaña increíble que logró una sola persona y tuvo un impacto positivo y directo en su comunidad.



A los niños lo primero que llama la atención de este libro son las llamativas ilustraciones en bonitos colores y la textura gruesa de las hojas. Y otra cosa: las páginas no cuentan la historia sin más, sino que los márgenes incluyen información adicional que pone la historia en contexto y amplía datos interesantes, algo que gustará a los niños con curiosidad insaciable. Además, en muchas páginas sale una pregunta que interpela directamente a los niños y les hace preguntas que les harán reflexionar. Aquí podéis ver una:


Como veis, una propuesta muy completa la que nos trae la editorial Vegueta Infantil: un libro que cuenta una historia entretenida (¡y real!) a los niños, con preciosas ilustraciones, con datos complementarios para que aprendan, y con cuestiones que les harán pensar. Y lo más importante: ojalá sea un cuento que incite a los niños a preguntarse: «¿Qué podría hacer yo?».

Por último, os dejo una foto del auténtico Jadav Payeng, todo un ejemplo del que tenemos que aprender:


Gracias a la editorial Vegueta Infantil y a Masa Crítica de Babelio por el ejemplar.