Si tuviera que llevarme cinco libros a una isla desierta, este sería sin duda uno de ellos. Garland ha conseguido crear un balance buenísimo en su forma de narrar: la prosa es ágil y sencilla, pero está llena de reflexiones inteligentes que hacen de este libro algo excepcional. Garland hace avanzar la trama a un ritmo endiablado (la acción no decae ni un momento en sus cuatrocientas páginas), con frecuentes referencias a los videojuegos de Nintendo y a la guerra de Vietnam.Además, la capacidad del autor para dibujar cada escena hace que nos las imaginemos perfectamente en la cabeza, y describe a todos los personajes de tal manera que parecen totalmente creíbles, como también sus reacciones y sus diálogos. Cuando al final la utopía se desmonta, también parece ese el único final posible de una vida que se sustentaba en un tópico que había resultado no ser más que una quimera.
Cualquier reseña que haga yo va a ser totalmente parcial porque adoro esta novela, pero aquí he encontrado un análisis muy interesante por parte de un licenciado en Filosofía en el que subraya los temas principales que se tocan en el libro (bueno, el autor se basó en la película que protagonizó DiCaprio). En este análisis se detalla con lucidez todo el trasfondo que sustenta esta historia:
La desmitificación del paraíso (análisis de La playa por Francisco Rosa Novalbos).