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31 de enero de 2023

La ballena perdida (Hannah Gold)

El año pasado el blog de Laky y Duomo Ediciones organizaron la lectura conjunta de El último oso, de Hannah Gold, y todos acabamos la lectura entusiasmados. De hecho, el libro se coló entre los mejores del año para mí. Por eso no dudé en apuntarme a la lectura conjunta que Laky y Duomo organizaron por la publicación de La ballena perdida, la nueva novela de la misma autora, que como veréis va muy en la línea de la anterior. Hoy os cuento qué me ha parecido.



La ballena perdida también tiene a un niño como protagonista: Rio es un chico de 11 años que vive en Londres, pero tiene que viajar a Ocean Bay, en California, a vivir durante un mes con su abuela Fran. Su madre, de la que Rio siempre se ha ocupado, ha tenido que ingresar en el hospital por una crisis nerviosa debido a la depresión que arrastra desde hace años. 

Fran vive en una casita justo enfrente del océano y le ofrece a Rio una habitación con vistas privilegiadas, pero todo eso a Rio le da igual. Él no quiere estar allí, tan lejos de su madre, y no siente conexión con su abuela Fran, a quien apenas conoce. Lo cierto es que Rio lleva una pesada carga sobre los hombros, porque siempre ha sido él quien se ocupaba de su madre y no quiere fallarle en un momento tan delicado para ella. La salud mental está bastante presente en este libro, aunque se trata en todo momento con una gran sensibilidad.

Un día Rio conoce en la playa a Marina, una niña de su edad cuyo padre ofrece salidas en barco para avistar ballenas. Es así como Rio conoce a las ballenas grises y descubre una tremenda conexión con ellas, y en concreto con Morro Blanco, a quien además le une otro vínculo muy especial: su madre también conoció a esta ballena. Cuando Morro Blanco desaparece, Rio quiere salvarla y cree que, además, quizá así consiga salvar a su madre.

De nuevo Hannah Gold pone el dedo en la llaga al señalar la precaria situación de nuestros océanos: las temperaturas no dejan de subir, los plásticos contaminan las aguas, las redes de pesca abandonadas son letales para los cetáceos... Al igual que en el libro anterior, la autora nos da pistas sobre lo que cada uno de nosotros, niños incluidos, puede hacer por el planeta para marcar la diferencia. Aprenderemos además cómo reconocer los diferentes tipos de ballenas que hay en nuestros océanos y muchos otros datos curiosos sobre estos cetáceos, como por ejemplo que, cuando las ballenas expulsan agua al respirar, este chorro de agua sale mezclado con aceites y, bajo los rayos del sol, adopta tonos irisados (¡no tenía ni idea!). 

Igual que la novela anterior, La ballena perdida cuenta con ilustraciones de Levi Pinfold y sus dibujos son para mí uno de los puntos fuertes del libro, pues consigue transmitir un montón con unas pocas imágenes en blanco y negro.





En definitiva, un libro tremendamente emotivo, ideal para amantes de la naturaleza, pues transmite amor por los animales y por el medio ambiente en cada una de sus páginas. También para quienes no quieren quedarse de brazos cruzados y necesitan hacer algo y poner su granito de arena ante el irrefrenable cambio climático.

Muy recomendable si queréis saber más sobre ballenas, si queréis un libro que incida en los estragos que estamos causando los humanos al océano, si queréis saber qué podemos hacer para ayudar... Y también un libro que habla de salud mental y de cómo a veces los niños se cargan más responsabilidad a las espaldas de la que pueden asumir.


El libro salió a la venta ayer, 30 de enero, así que ya podéis haceros con él si os ha llamado la atención. Aunque también pueden disfrutarlo los adultos, a los jóvenes de la casa les encantará la historia de Rio, Marina y Morro Blanco.


8 de febrero de 2022

El último oso (Hannah Gold)

 —Ah. —Su padre puso su mejor voz de dar clases—. De hecho, los casquetes polares se han derretido más en los últimos veinte años que en los anteriores diez mil.

—¡Entonces tenemos que hacer algo! —exclamó April, abandonando todos sus esfuerzos por mantener la calma—. ¡Tenemos que conseguir revertirlo! Devolverles su hielo. ¿Por qué la gente no hace algo al respecto? ¿Por qué no haces más?


En la Isla del Oso ya hace unos años que no hay osos polares. Y, sin embargo, cuando April llega con su padre para una estancia de seis meses como únicos habitantes de la estación meteorológica, April descubre que sí hay un oso polar, un animal débil y famélico que no puede salir de la isla porque los bloques de hielo que la rodeaban se están derritiendo. A medida que April traba amistad con el oso, intenta entender su historia y cómo llegó a ser el único oso polar de la isla. Y, sobre todo, hay una pregunta que no deja de martillear en la cabeza de April: ¿cómo podría ayudarlo?

How To Make Climate Fiction Inspiring For Children - A blog about The Last  Bear | Centre for Literacy in Primary Education

Hoy os traigo un libro precioso que Duomo ha publicado en su colección infantil y juvenil, pero que realmente puede leer cualquiera, porque es una historia atemporal sobre la amistad de una niña y un oso, así como una llamada a hacer algo por el cambio climático ¡ya!

Lo primero que me llamó la atención de este libro es la cubierta, con esos colores en rosa y oro del atardecer y la increíble ilustración de Levi Pinfold. En cuanto a la lectura, avanza rápido en capítulos cortos y enseguida me vi transportada a las tierras del norte de Noruega, a los paisajes agrestes y helados en plena Naturaleza salvaje, unos paisajes que, sin embargo, poco a poco se van doblegando ante los estragos causados por el ser humano.

April tiene 11 años y su gran pasión son los animales. En el colegio no tiene amigos; la ven como una niña rarita, que siempre huele a zorro (porque juega con los que llegan a su jardín de atrás) y se corta el pelo con las tijeras de podar. La madre de April murió cuando ella tenía 4 años, así que vive sola con su padre, que trabaja mucho y apenas le dedica atención a su hija. Un día el padre acepta un trabajo en una pequeña isla del norte de Noruega para hacer mediciones de las temperaturas y otros datos de cara a estudiar el cambio climático. Vivirán ellos dos solos en esa isla deshabitada durante seis meses, y para April es la ocasión ideal para reconducir la relación con su padre; sin embargo, él sigue volcado por completo en el trabajo y apenas presta atención a la cría. Así las cosas, April decide investigar por su cuenta la agreste Isla del Oso. En teoría allí ya no llegan los osos polares, pero April juraría que el primer día de su estancia en la isla vio uno...

Una de las cosas más potentes que tiene este libro, en mi opinión, son las ilustraciones de Levi Pinfold. Llamaron mi atención ya desde que vi la cubierta, pero es que las de los interiores, en blanco y negro, no se quedan atrás. Me parece que transmiten muchísimo y consiguen que te sumerjas de verdad en la historia. A mí muchas de ellas me han puesto un nudo en el estómago porque las he encontrado conmovedoras.

Mención aparte merecen los dos protagonistas, April y el oso polar, Oso. La autora describe muy bien las diferentes fases por las que pasa su amistad y cómo esta niña valiente y solitaria consigue ganarse la confianza de un animal salvaje herido y hambriento. También me ha parecido increíble cómo Hannah Gold ha hecho que Oso cobrara vida sin que el animal articule una sola palabra. No creo que haya sido fácil, pero consigue transmitirnos todas las emociones del animal y todas las interacciones con April a la perfección. Por supuesto la historia se asienta en la fantasía, pero me ha gustado que este oso no sea de los que hablan, como a veces ocurre en los libros infantiles; a Oso le bastan sus tremendos rugidos, sus ojos color chocolate y los movimientos de las orejillas para transmitir todo lo que necesita. Huelga decir que muchos pasajes me han resultado tremendamente emotivos. Vamos, que he acabado el libro llorando como una magdalena. Qué preciosidad de historia. Aparte de explorar la amistad inquebrantable entre April y Oso, la autora trata otros temas, como la pérdida, el duelo, la a veces frágil relación entre padres e hijos, el amor por la Naturaleza y la necesidad de que cada uno ponga su granito de arena en la lucha contra el cambio climático. 

He disfrutado muchísimo este libro y sin duda os lo recomiendo; como adulta me ha encantado, pero los niños son el público ideal para esta historia. Creo que a partir de 9 años ya se puede disfrutar y conquistará a los lectores más pequeños por varios motivos: las aventuras de April en una isla helada y desierta, la lucha contra los plásticos y el cambio climático, y la amistad de una niña con un enorme oso polar que adora la mantequilla de cacahuete. ¿No son los ingredientes perfectos para una conmovedora aventura?

Me alegro muchísimo de que este libro se haya cruzado en mi camino, y ha sido a raíz de la lectura conjunta que han organizado LakyDuomo Ediciones, así que gracias a ambos. El libro acaba de publicarse y la traducción la firma Marcelo E. Mazzanti.