¿Os ha pasado alguna vez que, al terminar un libro, no habéis sabido decir si os ha gustado o no? Esa es justo la sensación que tengo yo desde hace varias semanas, desde que me quedé en shock al terminar Te quiero porque me das de comer. Y de verdad que sigo sin saber qué pensar.
Es esta una novela negrísima en torno a un asesino en serie, con una estructura única, pero ninguno de los muchos personajes es más protagonista que el barrio de Carabanchel, donde se desarrolla la trama en su totalidad. Y es que en el barrio de Carabanchel, símbolo de vida marginal, todo tiene cabida: asesinos en serie, sadomaso, mafia china, cárceles, violencia conyugal, prostitución, canis con perros asesinos, cuernos, amores imposibles y prolongados en el tiempo... Y todo con una estructura aséptica, que tan pronto te cuenta el asesinato de una niña como te describe una receta o menciona el tiempo previsto para mañana. Las primeras veinte páginas resultan de lo más desconcertantes, hasta que el lector se hace a semejante estructura narrativa, pero creo que al final funciona, pues narra los hechos más brutales de forma como digo aséptica, de manera que es lector quien debe aportar todo atisbo de emoción a la narración.
Esta lectura es todo un reto, pero para mi gusto la violencia es excesiva, y eso que ese es precisamente un recurso más que utiliza David Llorente: llevar la violencia a tal extremo que acabe siendo una caricatura, precisamente para que quede subrayada. A mí la lectura me tuvo absorbida y saqué horas de donde no las tenía para avanzar más rápido, pero aparte de que me enganchó, también lo hice con la sensación de «acabemos con esto de una vez». Hasta ese punto me resultaron fuertes las escenas de violencia (y no solo fuertes sino frecuentes, en cada página hay una, de tal manera que el lector se pregunta si de verdad es necesaria tanta violencia hasta que cae en eso, en que todo es una caricatura, una herramienta más de Llorente).
En definitiva, ¿recomendaría esta lectura? Con mucha cautela, pues no es apta para todos los estómagos, aunque sí creo que sería una lectura interesante para los más amantes de la novela negra. ¿Me ha resultado interesante? Desde luego, porque es diferente a todo lo que he leído hasta ahora y el libro está muy bien estructurado: como apunta el dibujo de la portada, es un auténtico puzzle con piezas que van casando muy poco a poco y estoy segura de que hacer casar semejante crisol de historias individuales debió de haber planteado a su autor más de un quebradero de cabeza. Entonces ¿me ha gustado? Pues sigo sin saberlo... Me quedo entre dos aguas y diré que es un libro que voy a recordar durante mucho tiempo.
