El escritor Tom Spencer, su mujer Olivia, famosa presentadora de televisión, y sus tres hijos huyen del estrés de Nueva York para instalarse en Mahingan Falls, un pueblo de Nueva Inglaterra, refugio de paz. O eso creían.
Poco a poco se suceden extraños incidentes: Zoey, la bebé de la familia, no para de llorar; los animales parecen enloquecer; hay desapariciones y muertes inexplicables; una bandada de murciélagos cubre el cielo y luego muere en masa; las llamadas telefónicas se interrumpen por gritos, y algo aterrador se percibe en el bosque.
El joven policía Ethan Cobb debe enfrentarse a esta situación sin precedentes, y el propio Tom le acompañará en la búsqueda escalofriante y frenética de la verdad.
Una típica familia estadounidense que se muda a un caserón en un pueblo y empieza a experimentar escenas aterradoras entre sus cuatro paredes. Una serie de horribles muertes que se nos presentan al principio como episodios aislados, pero que pronto vemos que tienen un denominador común. Un grupo de chavales que se encuentran a un horrible espantapájaros en un maizal y luchan desde entonces por averiguar qué hay detrás y por mantener la cordura. Un legajo de papeles en el ático del caserón, que apunta al pasado pagano del pueblo. Y un agente de policía recién llegado, consciente de que tiene que llegar al fondo del asunto antes de que medio vecindario acabe despedazado.
Esta es la trama narrada con cuatro pinceladas, pero tengo la sensación de que no le hago justicia. ¡Qué libro! Es cierto que no plantea nada novedoso, al revés, reúne todas las convenciones del género del terror (un espantapájaros en un maizal...) y plantea sin complejos la típica novela, en una especie de mezcla entre Stephen King, Lovecraft y Stranger Things, pero vaya si funciona... Se nota que Maxime Chattam se lo ha pasado bomba escribiendo y eso sin duda se transmite al lector, que se ve obligado a leer «solo un capítulo más» de sus casi 700 páginas hasta que se da cuenta de que son las dos de la madrugada.
Lo que sí debo decir es que el libro no se corta a la hora de dar detalles gore (sangre y vísceras, vamos). A mí no es algo que me guste especialmente, pero esta novela me ha enganchado tanto que no me ha importado leer las horribles muertes que deparan a algunos de los personajes.
Si tuviera que criticarle algo… es la cubierta de la edición en español, que me parece de lo más anodina y no transmite la tremendísima trama que te encuentras dentro. ¿No parece una simple novela policiaca de esas que parecen hechas en serie? Solo hay que compararla con el original en francés, muchísimo más potente (que además tiene los cantos pintados en negro):
Por cierto, tengo que hacer una mención especial a la edición de Alfaguara y la traducción de José Antonio Soriano Marco. Es magnífica, uno de esos textos que fluyen solos, con diálogos de lo más naturales. Ya me he propuesto buscar qué otras novelas ha traducido este hombre, ¡hasta ese punto me ha gustado! Y, hablando de traducciones, este libro no está publicado en inglés y no me explico cómo puede ser, con lo mucho que pegan este tipo de novelas en el mercado estadounidense...
En fin, ¿buscáis una lectura de cara al otoño y a Halloween, que ya acecha en el horizonte? ¿Os apetece leer sobre casas encantadas y misteriosas presencias que acechan en el bosque? Esta novela es perfecta.
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