4 de septiembre de 2021

Cumbres borrascosas (Emily Brontë)

Tenía mérito haber llegado a mis 44 años sin saber nada de la trama de Cumbres borrascosas, no me diréis que no. Solo sabía que es un dramón y una de las historias de amor más intensas y apasionadas de todos los tiempos. Luego veo ilustraciones como esta de abajo de Fernando Vicente (en la maravillosa edición de Tres Hermanas) y mi imaginación hace el resto:

Y, claro, digamos que el quid de la cuestión aquí han sido mis expectativas, porque yo venía con una idea que no he visto reflejada en el libro. ¿Eso es bueno o malo? Por supuesto, no vengo aquí a decir que Cumbres borrascosas es un mal libro, pero es cierto que iba avanzando en la lectura asombrada por los derroteros que iba tomando la historia que estaba leyendo, tan diferente a lo que esperaba. Y luego está ese momento en el que te das cuenta de que estás leyendo la historia en pasado, es decir, la cosa ya no da más de sí, con lo cual se mata del todo el suspense, ya no hay vuelta de hoja, ya sabes más o menos cómo termina (al menos, en lo que respecta a la historia de amor en sí). 

Desde luego, cuando Emily Brontë creó el personaje de Heathcliff no estaba pensando en que les gustara a los lectores. Imagino que ideó un personaje al límite, que no iba a caer bien, que era el resultado de una infancia de maltratos, que vive en los confines de la naturaleza más agreste y que va a enamorarse de otra persona narcisista y complicada, produciendo un choque de caracteres tal que a su alrededor solo se produce devastación. Solo el amor logrará salvarlos, si no en esta vida, en la siguiente. El problema es que tampoco me ha parecido una historia de amor tan impactante. Leí Rebecca de jovencita e inmediatamente quise ser la señora De Winter, pese a todos sus fallos (con los que me identificaba), y pasear con Maxim del brazo por los rosales de Manderley. Incluso me sentí identificada con la historia de amor de Jane Eyre, que creó la hermana de Emily, Charlotte, con personajes también complejos y torturados. Pero en este libro no he visto una historia de amor que quisiera reproducir, me parecía más bien que Heathcliff y Catherine iban cada uno por un lado, con sus tormentos y obsesiones, pero no llegaban a «comulgar» jamás, no construyeron juntos nada memorable. 

Como digo, los personajes están magníficamente construidos, en especial Heathcliff, un niño con rasgos gitanos que llega adoptado a una granja en medio de los páramos ingleses y es maltratado por todos los que le rodean. Pero él no se amedrenta, y paga con la misma moneda a sus maltratadores, por lo que es considerado un monstruo. Un poco a la manera de Frankenstein, el carácter de Heathcliff se ve moldeado por los maltratos que le infligen desde pequeño y acaba convirtiéndose en el monstruo que los demás ven en él. De adulto no busca la redención, sino que es ya un hombre amargado, echado a perder, que hace del rencor su bandera y que solo busca venganza durante años (¡décadas!), lo que solo contribuye a hacerlo aún más miserable. Desde luego tiene mérito haber creado una trama así, y yo debería comulgar con ella más porque no me suelen gustar las historias de amor facilonas, pero digamos que esto ya es ¡pasarse tres pueblos!

Por supuesto me alegro muchísimo de haberlo leído y de sumar un clásico más a mi bagaje como lectora. Lo recordaré con cariño, pero quizá no por los motivos adecuados. Por cierto, me leí una edición que tiene mi madre en casa, esta de abajo, una viejísima de Discolibro, con una portada que claramente confunde sobre lo que se va a encontrar uno luego y una edición de esas añejas que traducía los nombres propios, por lo que me he visto siguiendo las aventuras de Heathcliff, Catalina, José, Elena o Isabel. 

En definitiva, una novela que me ha transportado a paisajes agrestes y borrascosos y que sin duda dará para una relectura (aunque dejaré pasar un tiempecillo), pero que nunca calificaría de romántica ni de historia de amor ni de nada parecido. Los que tomen esta historia como aspiración o modelo de algo que se lo hagan mirar, con cariño lo digo. :D


4 comentarios:

  1. Me gustó muchísimo este libro.
    Un abrazo.

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    1. Yo lo tenía pendiente desde hace muchísimo y por fin este verano le llegó su momento. :D
      Besos.

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  2. ¡Hola! ^^
    A mí este libro me gustó bastante. Sobre todo me resultó una lectura fácil, ya que al tratarse de un clásico pensé que se me haría pesado, pero no fue así. Me pareció una gran historia, pero no de amor (al menos como yo entiendo el amor), y en cuanto a los personajes, me resultó imposible conectar con ellos, porque su forma de comportarse deja mucho que desear. No sé quien es peor, si Catherine o Heathcliff. Me quedo por tu blog :)
    Besos!

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    1. Yo tampoco sé con quién quedarme, aunque casi te diría que Catherine me pareció peor, ufff, es que no vi ni una sola cualidad positiva en ella. Al menos Heathcliff puede escudarse en su pasado de maltratos, pero ella se me hizo insoportable. De todas formas, la ambientación está logradísima.
      Gracias por pasarte, ahora me voy yo a tu blog. :)
      Besotes.

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