10 de enero de 2021

Frankenstein (Mary Shelley)

En el imaginario popular se conoce como un clásico de la literatura de terror y una obra temprana de ciencia ficción. Sin embargo, para mí es sencillamente una historia inolvidable, tremendamente humana y también infinitamente triste. 

Una especie de científico loco, ebrio por un increíble y revelador descubrimiento que ha hecho tras dos años de duro trabajo, consigue por fin insuflar vida a una criatura que ha creado a partir de restos de cadáveres. Sin embargo, no se plantea las consecuencias de lo que está a punto de hacer y, cuando la criatura se alza ante él, el científico se muestra horripilado y huye dejando sola a su creación.

Una desapacible noche de noviembre contemplé el final de mis esfuerzos. Con una ansiedad rayana en la agonía, coloqué a mi alrededor los instrumentos que me iban a permitir infundir un hálito de vida a la cosa inerte que yacía a mis pies. Era ya la una de la madrugada; la lluvia golpeaba las ventanas sombríamente, y la vela casi se había consumido, cuando, a la mortecina luz de la llama, vi cómo la criatura abría sus ojos amarillentos y apagados. Respiró profundamente y un movimiento convulsivo sacudió su cuerpo.

Así, la criatura se encuentra sola en un mundo del que lo desconoce todo, y solo anhela el cariño y la comprensión de los demás. Pero pronto se encuentra con unas gentes que se horrorizan al verlo y, o bien salen huyendo despavoridos, o se lanzan contra él con palos y piedras. La criatura no pierde la esperanza y busca de nuevo el cariño humano, pero con el mismo resultado. Esto hace que la desesperanza anide en él y decida buscar al causante de todos sus sufrimientos, el científico Víctor Frankenstein, para hacerle sufrir en la misma medida en que sufre él.

Soy un malvado porque no soy feliz.

Y así empieza su sed de destrucción, que es quizá la parte del relato que más se ajusta al género de terror. En mi caso, para entonces ya empatizaba totalmente con la criatura y ni en sus peores momentos me puse en su contra como lectora. Y es que todo podría haber sido tan diferente para el pobre monstruo, si solo hubiera encontrado un poco de comprensión...

En fin, esta es la segunda vez que leo este libro y creo que no será la última. Y, por cierto, no recordaba esto de la primera lectura: al pensar en Frankenstein uno evoca a ese ser de cabeza cuadrada y tornillos en el cuello, pero la criatura no tiene nombre en el libro. Frankenstein es su creador. Crucial detalle del que no me acordaba.


Si yo fuera escritora y solo pudiera haber escrito una obra en mi vida, creo que elegiría esta. Me parece un libro increíble de principio a fin, con una premisa absolutamente brillante. ¿Lo habéis leído? ¿Qué os pareció?

Ahora me queda pendiente ver alguna de las adaptaciones al cine, y me gustaría empezar con la peli de la que se ha sacado el fotograma de arriba: la versión de James Whale de 1931, con un impresionante Boris Karloff como protagonista.


Esta reseña participa en la iniciativa:



Apartado: Islas enigmáticas.
El escritor/a ha nacido y/o reside en una isla.

10 comentarios:

  1. Lo leí hace tiempo y me enfadó el principio tanto que no disfruté el resto del libro, quizás le de otra oportunidad con una mente abierta y tratando de disfrutar de los dos últimos tercios del libro.

    Feliz finde¡¡

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    1. Ahora me dejas intrigada, Godor. ¿Qué parte del principio del libro te dejó con ese enfado? A mí las cartas que abren el libro, las del capitán Walton, me fascinaron y me dejaron con ganas de saber más de ese personaje. ¿O fueron los primeros capítulos sobre Víctor Frankenstein? ¿Cuando crea de forma tan irreflexiva a la criatura?
      ¡Besotes!

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    2. Básicamente fue Víctor Frankenstein, El me pareció mimado, prepotente y sin análisis de consecuencias, al abandonar a su creación, No logré empatizar con él, más bien me enfadé con él.
      Yo leí la versión en la que se casa con la prima (aunque se que los nobles de esa época tenían esa costumbre, sigue pareciéndome mal y cada vez que lo leo en un libro me arde la sangre). Especialito que es uno, jajaja.

      La parte en la que la criatura trata de integrarse en la sociedad y es repudiado una y otra vez hasta que consiguen destrozar su animo hasta el punto de comportarse como la gente lo ve y no como es, es una obra de arte.

      ¡Besotes¡

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    3. Aaaah, claro, ahí coincido contigo totalmente: Víctor Frankenstein es un personaje tremendamente inmaduro y egoísta, y es muy injusto lo que le hace a su criatura. Con lo de la prima también estoy de acuerdo, es curioso como en el libro no se plantean ningún tipo de dilema moral, como si fuera lo más normal del mundo, y a mí también me ardía la sangre al leerlo.
      Yo empatizo del todo con la criatura, y estoy de acuerdo contigo en que esos pasajes que narran cómo le cambia el ánimo son magníficos.
      ¡Besos!

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  2. Hola Rosa. Yo solo conozco la historia por la película, o las películas. Poco más. Me regalaron una edición anotada, preciosa, que la guardo como oro en paño pero jamás me puse a leerla. Quizá algún día. Besos

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    1. Hola, Marisa. ¡Entonces al revés que yo! Aún tengo pendiente ver las películas. Qué maravilla que tu edición sea anotada, seguro que el día que te pongas no te puedes despegar de la historia. A mí me parece fascinante...
      Besotes.

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  3. Hola Rosa. Cómo me sorprendió esta novela cuando la leí, qué distorsión tenía en mi cabeza de esta historia, y de la criatura, debido a las adaptaciones (que no son pocas y en muchos formatos) que han formando un imaginario común de este monstruo que nada tiene que ver con el de este libro en realidad. Suscribo lo que comentas sobre esta novela, me pareció muy buena, muy profunda y sí, triste también. La criatura me conmovió muchísimo, sentí mucha compasión por ella. En fin, yo solo lo he leído una vez pero estoy segura que regresaré en algún momento a ella. Un abrazo.

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    1. Pues sí, a mí también me conmovió. Mary Shelley podría haberse limitado a construir una historia de terror, pero lo que hace magistral a esta novela es el toque tan humano que le dio al monstruo. ¡Un abrazo!

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  4. Puff, la leí hace trillones de años, pero recuerdo perfectamente la sensación de que el cine y el libro, no. Y por cierto Víctor me cayó fatal.
    Saludos

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  5. Hola!
    he visto unas cuantas adaptaciones al cine, la última ha sido la de Helena Bonham-Carter y Kenneth Branagh, y también he leído el libro. Sin que sirva de precedentes, la película me ha gustado más porque el libro, al principio es bastante lento, pero ninguno de los dos me ha hecho mucha gracia. Soy rara, los clásicos no son lo mio.
    Besos!!

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