17 de octubre de 2021

Gardez l'oeil ouvert (Victoria Charlton)

Pues no sé si lo había comentado por aquí, pero soy una fan acérrima del true crime. Ya hace años que veía todos los programas de la tele que se me cruzaban en el camino, pero es que ahora los aficionados al género estamos de enhorabuena, porque hay más material que nunca. Bueno, lo de «estamos de enhorabuena» es una forma de hablar, porque, por mucho que escuche con curiosidad estas historias, nunca olvido que detrás de todas ellas hay vidas truncadas y familias rotas a las que estos hechos han cambiado el futuro para siempre. Cuando escucho los pódcast o veo documentales en la tele, siempre intento no hacerlo en plan «palomitero», sino siendo consciente de la tragedia que en realidad se está contando.

El caso es que estaba yo buscando libros para leer en francés y nunca sé por qué lecturas decantarme en este idioma. En estas andaba yo cuando se me ocurrió buscar qué libros hay publicados en francés sobre true crime y así llegué a Gardez l'oeil ouvert - 15 histoires de disparitions mystérieuses, título que podría traducirse como «Mantente alerta: 15 relatos sobre desapariciones misteriosas». Y fue la compra perfecta, justo lo que buscaba: en unas pocas páginas, Victoria Charlton nos pone en antecedentes sobre una desaparición misteriosa, narra los hechos de la desaparición en sí y lanza hipótesis, tanto suyas como las más oficiales o las que circulan por las redes. Utiliza un lenguaje informal y ese es uno de los detalles que más me han gustado, pese a que en Goodreads he visto que mucha gente se lo critica. A mí me ha servido para volver a retomar las lecturas en francés y aprender palabras como camelots, que son los niños que reparten los periódicos de casa en casa en lugares como Estados Unidos.

Otra cosa que me ha gustado es la variedad de casos que cubre, pues la autora ha tratado de incluir un amplio abanico de casos: niños desaparecidos, familias enteras que se esfuman, personajes famosos que se desvanecen en pleno día, tres fareros que desaparecieron hace un siglo en una islita de Escocia, desapariciones «de segunda» (personas con vidas atormentadas y problemas emocionales a quienes nadie quizá eche de menos), las mujeres de Ciudad Juárez, adolescentes que deciden hacer pellas un día y nunca más se supo...

En cuanto a mis favoritos, de los casos que ya conocía (que no eran muchos) el que siempre me ha impactado es el de Johnny Gosch, un repartidor de periódicos de Iowa (un camelot) al que raptaron con doce años con el objetivo, al parecer, de meterlo en una red pedófila (qué pesadilla, Dios...). O el de Andrew Gosden, un chaval inglés de 14 años que se saltó las clases y se fue a pasar el día a Londres y de quien no ha vuelto a saberse nada desde entonces; tremendo el sinvivir que eso causa en los padres, me resulta imposible siquiera imaginarlo. 


De los casos que no conocía destaco el de los fareros de la isla Flannan, que se desvanecieron de la islita que custodiaban en las navidades del año 1900, dejando tras de sí unas inquietantes anotaciones en el diario del faro. Cualquier teoría racional deja muchos cabos sueltos y a día de hoy sigue sin saberse a ciencia cierta qué fue de ellos.

Los fareros de las islas Flannan (desaparecieron tres de ellos; el cuarto no estaba en la isla aquel día).

Me encantaría que alguna editorial se animara a traducir este libro, porque creo que funcionaría muy bien también en nuestro mercado y me parece que no hay ninguno de este corte escrito en español. A mí me ha gustado tanto esta lectura que ya tengo fichado el siguiente de la colección: Gardez l'oeil ouvert: 15 affaires criminelles jamais résolues («Mantente alerta: 15 misterios criminales sin resolver»), también escrito por Victoria Charlton.

¿Os gusta a vosotros el true crime?

2 comentarios:

  1. Pues suena muy interesante. A ver si hay suerte y lo traducen.
    Besotes!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, a ver si alguna editorial se pone a ello, yo seré la primera en recomendarlo entre los lectores. :)
      Besotes.

      Eliminar

¿Qué opinas?